19 noviembre 2021

El Ministerio del Futuro

 

El Ministerio del Futuro de Kim Stanley Robinson. Desde luego Robinson no ha dejado de ser un optimista, claro que el tiempo ha pasado y si en los 90 el optimismo pasaba por colonizar y terraformar Marte en el futuro, ahora el optimismo pasa por básicamente que la humanidad se salve del desastre ecológico en que ella misma se ha metido, y prácticamente planteado en el mismo periodo de tiempo, que ahora ya es el futuro cercano de mañana mismo. El ministerio del futuro es la vía por la que Robinson presenta la posible salvación de la humanidad para afrentar la crisis climática, y está llena de ideas tan posibles como poco factibles. Una ficción geopolítica llena de ideas, desde posibles soluciones técnicas de gran envergadura hasta grandes y profundos cambios sociales y económicos. Todos los aspectos planteados son factibles dentro de la ciencia ficción, pero son tan ambiciosos que, la verdad, lo peor de todo es que el libro sea ciencia ficción y seguramente se quede en esa sección de las librerías, mientras estás sigan existiendo. Robinson siempre ha sido optimista, y también un poco rojales, así que la salvación de la humanidad pasa por acabar o transformar tan profundamente el capitalismo que hace que todo junto sea mucho más improbable no por irrealizable. Pero algo queda claro, el capitalismo se acabará sí o sí. Solo hay ya dos opciones: o lo hacemos más o menos de forma controlada y cambiamos este sistema infame o lo hará el solo junto a la extinción de la humanidad. De todas formas es un libro de lectura obligada, por que plantea el tema desde un punto de vista muy interesante, planteando soluciones y posibilidades que dan para pensar siempre hacía delante y no quedarse en ese estancamiento que hemos visto en el debate político del reciente COP26. Necesitamos más Robinsons, y un ministerio del futuro de verdad. Y que el anticapitalismo de todo pelo se convierta en una profunda tendencia social a todos los niveles.

08 octubre 2021

La satírica transición

La satírica transición. Revistas de humor político en España (1975-1982) de Gerardo Vilches es la transformación en libro de divulgación de su tesis doctoral, un profundo estudio de la transición española desde el punto de vista de las revistas satíricas de la época lo que da un nuevo punto de vista al asunto. Un libro que se lee con soltura y esta lleno de datos y curiosidades interesantes de como se veía en la época los sucesos políticos que iban a transformar a todo el país. Es una pena que pueda ser todavía más ilustrado, y espero que la transición en viñetas es tarea todavía posible para leer. Pero toda la información que tiene el libro es mucha y buena. Deja curiosas sensaciones la lectura de este libro, el que la infancia de uno sea ya historia duele un poco, y lo curioso es identificar muchos de los hechos con la memoria y sin embargo no conocer los detalles de esas revistas y esos chistes porque todavía eramos muy nanos. La otra sensación curiosa es la de ver la transición como algo tan madrileño y centralista como la movida o el bocadillo de calamares, una sensación extraña porque la mayoría de revistas se generaban desde Barcelona. De todas formas un buen repaso a esa transición vista desde nuestro presente, que certifica que el desapego ya estaba ahí, y ver que la viión del humor también nos cuenta mucho del pasado. Gerardo sabe mucho y siempre es interesante leerle.


 

23 agosto 2021

Cómo ganar el Giro bebiendo sangre de buey

 

Cómo ganar el Giro bebiendo sangre de buey de Ander Izagirre. Después de contar la historia del tour a partir de muchas de sus historias vuelve Izagirre a hacerlo con las historias que han creado la historia del Giro de Italia. Y pocos deportes populares pueden tener tantas buenas historias para contar como el ciclismo y sus grandes vueltas, que al fin y al cabo fueron creadas para contar esas historias y vender más diarios. La forma que tiene de recuperarlas y escribirlas Izagirre es fantástica, me gusta mucho su estilo y la forma de enfocarlas. Incrementa el gusto de leer las peripecias de Coppi, Bartali, Magni, Merckx y tantos otros que han sufrido las duras montañas italianas. En un tomo más extenso que el del tour y en el que no se olvida de contar también las difíciles peripecias de las pioneras como Alfonsina Strada o Florinda Parenti. Una gozada de libro y aventuras que cada una casi merecía su libro, tebeo o serie de televisión. O sin casi.

01 julio 2021

Reseñas en las naves (9)

Pues aquí va la lista con las reseñas en 13 millones de naves del primer semestre de 2021:


Y otro año que repetimos y hemos colaborado en el anuario de la Jotdown y la ACDCómic, como siempre coordinado impecablemente por Iván Galiano. Un buen listado de buenos tebeos de todo tipo para expandir lecturas. Por mi parte aparecen las reseñas de:

  • Bigfoot . Pau Valls. 2020
  • Nafatalina. Sole Otero. Salamandra Graphic 2020

Y las mini reseñas de tebeos infantiles; Narval y Medu de Ben Clanton editado por Juventud y de un juego de mesa que rebosa cómic, Micromacro Crime City de Johannes Sich, Daniel Goll, Tobias Jochinke editado por SD Games. 

28 junio 2021

Cansasuelos

Cansasuelos, seis días a pie por los Apeninos de Ander Izagirre. Un librito que es lo que dice el título, la experiencia del autor en una excursión de seis días de Bolonia a Florencia a pie, pasando por montañas, sufriendo por esos crujires del cuerpo que uno nunca sabe por donde van a salir, caminando y viendo la naturaleza, y buscando las cicatrices que la historia ha ido dejando en el territorio. Y nada como pasear por Italia para encontrar muchas de esas historias de las que Izagirre sabe sacar punta, y contar mucho con esas anécdotas, de esas notas al pie que al final son el jugo de las buenas historias. Vamos, un libro breve, que se lee en un nada, justo para ir pillando de nuevo gusto por la lectura y que sirve de prologo para leer lo siguiente del autor.
 

15 junio 2021

L'Horror de Rèquiem

 

L'Horror de Rèquiem de Victor Negro (Marc Pastor). Una novela que mezcla el horror lovecraftiano con el humor absurdo. Podría funcionar, una secta que quiere invocar un primigenio que puede acabar con la humanidad, unos inadaptados que deben seguir el camino del héroe para evitarlo. Un poco Snowcrash pero cambiando el género de cyberpunk a terror primigenio. Podría haber funcionado. Pero no me ha pillado en el mejor momento lector. Ya se nota en el blog, poco leo, y este ha caído en modo lectura de fondo, casi automática, como una música de fondo, de ascensor. No son las mejores condiciones para leer nada. Así que me ha refractado, no es mi género, ni Lovecraft me ha llamado nunca. Y el humor, ay, el humor, que complicado es siempre. Y mira que este tenía al menos lo de la cercanía. Pero ni así, este libro no me ha pillado para nada. No puedo juzgarlo si quiera. Al menos que sirva para no perder la costumbre lectora, e ir recuperándola poco a poco.

10 mayo 2021

Free as in beer

Ya han pasado unos días, y ahí está dando vueltas en mi cabeza. Me ha tocado las narices, no porque sea nuevo, pues es una estrategia que lleva años y años siendo así.

Esa estrategia populista, esa maldad neoliberal, de coger cualquier concepto que les resulte peligroso, hacerlo suyo, tergiversarlo, y dejarlo doblado, vacío de cualquier sentido que no convenga a sus objetivos.

Ahora le ha tocado a la libertad. Que partidos que blanquean el fascismo, que es prácticamente por definición la limitación de toda libertad, se hagan suyos del término dejándolo en una vulgar caricatura. Ahora libertad es tomar cerveza a cualquier hora en la calle. Bueno, ni eso, es una libertad neoliberal, capitalista. Es la libertad de poder comprar una cerveza a cualquier hora.

Y que tal subnormalidad cale lo suficiente para marcar la agenda política. Manda huevos.

Pero hay un segundo término apropiado que me toca las narices, y es el concepto de fiesta que conlleva esa libertad. Que el hedonismo también haya sido apropiado y se trate de la defensa de un hedonismo neoliberal, una forma de fiesta egoísta. Una fiesta a base de individualidad ombliguista. Esa concepción de fiesta que pierde el sentido de comunidad. Una mierda que con el fin del estado de alarma les ha ido que ni pintado amplificar con sus máquinas de publicidad. Fiesta es consumir hasta altas horas de la noche, en cualquier sitio y condición. Y que si uno se para a pensar ese apropiación del hedonismo y de lo que es la fiesta es de siempre otra de esas cosas que la derecha ha querido controlar. Y más en este país, donde la fiesta nacional ha sido privilegio de pocos que en un recinto pagan para ver asesinar seres vivos.

Son luchas que parecen perdidas, asumidas, que prácticamente nos comemos con indiferencia tragándonos la publicidad neoliberal que domina todos los medios.

Libertad y fiesta. Mis cojones. Libertad y fiesta es otra cosa, y lo saben. Fiesta popular, fiesta que tiene en cuenta y mucho el sentido comunitario que debe tener toda fiesta, desde la comunidad familiar a la comunidad del barrio, del pueblo. Y no es casualidad lo que costó recuperar ese espíritu de fiesta popular, comunitaria, en la transición, en las fiestas de barrio, en las verbenas de vecinos, en la cultura popular que hubo que recuperar y crear de nuevo. Hasta esos términos parece que se dan por supuestos, y estamos de nuevo en un punto que nos toca luchar por esos espacios, y unas cuestiones que ante el ataque populista neoliberal, de un sistema que se defiende con dientes para mantener unos privilegios de pocos cada día más insostenibles. Pues nada, hasta recuperar la fiesta nos va a tocar. Desde abajo, otra vez.

Libertad no es comprar cerveza a cualquier hora. Fiesta no es emborracharse en la calle a cualquier hora.

Y además que ahora te lo venden, te lo crees, y después ya te lo prohibirán. Cuando les convenga.