Aquest lloc em mata de Mariko Tamaki y Niocle Goux (La Cúpula). Un instituto de esos muy pijos, solo para niñas, con uniformes y mucha jerarquía y exclusividad. Una fiesta después de la obra de teatro representada por el todavía más exclusivo club de teatro. Abby está como un pulpo en un garaje, exiliada en ese instituto por problemas del pasado y va a ser la última que vea con vida a la alumna que hace de Julieta en la obra. Y si erán pocas las miradas y el desprecio que acumulaba su presencia, esta va a ser la gota que colma el vaso e involucrarse en el misterio va a significar todo un punto de inflexión.
Mariko Tamaki (Toronto, Canadá 1975) vuelve a crear una historia de jóvenes con mucha personalidad, en esta ocasión acompañada al dibujo de Nicole Goux (Los Ángeles, USA). Un cómic negro, en los que hay resolver el misterio de un crimen dirigido a un público juvenil, en el que las protagonistas son todo chicas de un instituto que guarda más secretos de los que caben en esa apariencia de elitismo y donde Abby ha ido a parar para poner espacio en sus supuestos problemas en el pasado. Este sitio me mata está ambientado a finales de los 80, una época que no se menciona pero se deduce por los walkman, los ordenadores sin internet, los coches, y la falta de móviles en las manos de las adolescentes de la historia. En eso y en mostrar actitudes del pasado que en su mayoría rechinan (o deberían más de lo que lo hacen) en nuestro presente, y es que de fondo Tamaki habla de la estigmatización de la homosexualidad en una época en la que se debía ocultar como si de una enfermedad se tratase, así Abby no encaja en un entorno reaccionario. También trata de esas estructuras jerarquizadas de poder a las que nos plegamos muchas veces sin parar a pensar que ocultan o como nos manipulan. Goux hace un dibujo a tres tintas que lleva la historia con mucho ritmo, haciendo que la lectura sea muy ágil, con unos tempos más que controlados por la historia de Tamaki, que hace que uno caiga atrapado en el misterio de forma irremediable.
Un tebeo de género negro para jóvenes que atrapa y se disfruta, con temas sociales y de identidad de género de fondo y una protagonista con un carisma especial, de la que no está dicho Tamaki no vuelva a contarnos más historias. Una buena historia de Tamaki y Goux que se puede encontrar tanto en castellano como en catalán.
13 junio 2026
03 junio 2026
La ilusión de Overlain
La ilusión de Overlain de Luis Durán (Dolmen). Vincent acude raudo a la llamada de su padre pensando que está gravemente enfermo, pero en realidad lo que quiere es engatusar a su hijo para que le acompañe en un viaje de regreso al corazón de África, un viaje que va estar lleno de aventuras, pero sobre todo de historias; se tropezarán con un conocido actor americano y con las conferencias esotéricas de sir Arthur Conan Doyle. Mientras en Inglaterra se queda la hija de Vicent, que comparte historias con un amigo imaginario.
Luis Durán (Oñate, 1967) vuelve a mostrarnos su amor por los cuentos, por la imaginación y las historias de aventuras y misterios, de paisajes desconocidos y sabidurías lejanas, que aquí va entrelazando y cruzando a distintos niveles, historias dentro de historias, como en una matrioska, hasta el límite que los propios protagonistas dudan si no los son de una historia inventada. Durán rompe así la cuarta pared poniendo la duda en sus protagonistas y en sus lectores, que van rozando las capas de las historias que el autor va presentando con su característico gusto por lo onírico, lo misterioso y lo poético. Originalmente públicada en blanco y negro hace más de 25 años ahora se recupera esta obra con un nuevo color que le da una nueva vida y que siempre se agradece en las historias que tienen al continente africano como fondo. Y siempre con ese dibujo tan personal de Durán, que con una extensa carrera, ha creado un estilo único y personal, como sus historias, ha mantenido una coherencia que es una firma tanto en lo estética como en los temas de fondo de su obra. Sin repetirse en sus planteamientos ni en sus ambientaciones; desde la edad media hasta la ciencia ficción más futurista, en esta ocasión trata las aventuras de principios del siglo XX, quizás los últimos coletazos de aquellas aventuras en territorios por descubrir, en los últimos estertores del capitalismo colonialista antes de convertirse en el capitalismo neoliberal global de nuestros días. Centrado en el espíritu de las aventuras y de las historias de aquella época que crearon un cánon de los exploradores y aunque trata con respeto las mitologías africanas, se nota en el paso de los años que las sensibilidades en ciertos temas han cambiado más de lo que pensamos, para bien.
La ilusión de Overlain es una obra que se mantiene fresca e interesante, producida en la primera década de este siglo, fue también editada en Francia, y podría ser una de las obras que más identifiquen los tropos de Durán, un autor que tiene una obra extensa muy coherente, que es fundamental para entender lo que ha sido la novela gráfica en nuestro país. Durán es quizás un autor poco mediático comparado con otros de su generación, pero que siempre es un valor seguro y con una obra que podría dar para tesis doctoral, si es que ese tipo de tesis se hiciesen en este país, pero supongo todavía no se ha llegado a ese nivel, pero todo llegará.
19 mayo 2026
Entre dos fuegos
Entre dos fuegos de Christopher Buehlman. Un relato épico de terror medieval. Así dice el subtitulo de esta obra, una especie de fantasía épica oscura ambientada en la Francia medieval, donde los elementos fantásticos salen de la tradición cristiana. Es como si Buehlman hubiese jugado a poner en juego las creencias cristianas, y católicas, de la época de la peste negra en la Europa Medieval como si fuesen miedos reales, en lo que la peste seria una condena, y los demonios si materializan en la tierra en una guerra con el cielo. Thomas será una herramienta del cielo para luchar en esta guerra, hará de guardaespaldas de una pequeña niña que tiene una misión celestial, y guiada por los ángeles, se tendrá que enfrentar a los terrores de una Francia llena de enfermedad y de entes del mal. Curiosa aproximación, truculenta en muchos de sus pasajes, hereje en su superficie pero en el fondo muy ortodoxa. La narración es muy dinámica, de aquellas que dan la sensación que su adaptación a cómic o cine es fácil, el tono esta anunciado desde el principio y su lectura al menos entretenida. Un éxito de esos de boca a oreja que llamó mi curiosidad.
05 mayo 2026
El país donde florece el limonero
El país donde florece el limonero. La historia de Italia y sus cítricos de Helena Attlee. Un libro que explora la presencia de los cítricos en Italia, un país donde han adquirido importancia cultural desde su llegada a la península. Atlee hace una mezcla de libro de viajes, con historia y recetas, actuales y medievales. Desde las naranjas amargas hasta los suaves limones de Amalfi, pero pasando también por cítricos más locales y curiosos como los chinottos, la cidras, los bergamoto, y sus peculiares usos y formas de sobrevivir. Toca también la relación de los citricos y la mafia en Sicilia. Un libro interesante lleno de curiosidades, aunque lastrado siempre o con esa visión que solo puede tener un extranjero, como buena inglesa expatriada, admira su país de destino peor no puede dejar ese aire colonialista en algunas apreciaciones culturales. Pero un libro entretenido, con algún trozo que se hace un poco menos, por los elogios o por querer vender las propiedades exageradas de algunos cítricos o exagerar lo único y excepcional de todo. Pero interesante para conocer un aspecto menos conocido de Italia, pero muy sabroso.
25 abril 2026
La caja de Pandora
La caja de Pandora. Vivir y morir en los tiempos de la Transición de Ángel de la Calle (Garbuix Books). La Transición española fue modélica, o ese es el mantra que se ha repetido hasta la saciedad y que se ha ido asentando como verdad irrefutable por los que escriben la historia desde arriba. Pero si ya hace prácticamente 50 años de aquella transición no está de más recordar que la realidad fue mucho más gris, muy gris, y que no fue ni tan modélica ni pacífica como nos quieren hacer recordar. Para rebatir ese mito de la cultura de la transición Ángel de la Calle (Molinillo de la Sierra, 1958) ha tejido con calma está Caja de Pandora, un libro donde relata su experiencia en primera persona y la historia de Juan Ángel, un autor de la época con el que le confunden, buscando las pistas sobre este autor nos explica muchas de las cosas que pasaron de verdad en aquello años, en un juego de autobiografía y ficción marca de la casa, creando un relato que atrapa con un misterio al lector con el que luego le lleva a recorrer el pasado, lleno de datos reales, experiencias personales y personajes que vienen al caso, de la Calle se inventa una historia pero solo para que el fondo de los hechos de la realidad sean los verdaderos protagonistas. Con habilidad para manejar varios frentes sin perder el hilo, habla de la transición, de los que lucharon contra el franquismo como peones y luego fueron dejados de lado, de los exiliados que volvieron a un país que ya no podían entender, de una clase acomodada que se mantuvo con todo atado y bien atado. Pero también nos habla del proceso creativo al crear historias, de buscar esas historias que explican cosas que de otra forma no se pueden contar, de una rebelión de japoneses en Brasil que no aceptaron la derrota y la rendición de su emperador en la Segunda Guerra Mundial. Realidades lejanas que parecen mentira pero que explican otras más cercanas y que entretejen en el relato de De la Calle, que sirve para recordar lo no tan modélico de la transición, los muchos perdedores, los que tuvieron que resignarse, los que se sintieron traicionados de nuevo por un sistema que renunció a ideales por un supuesto bienestar de la mayoría.
Todas esas historias, esos recuerdos y esas sensaciones nos transmite este repaso a la historia que hace Ángel de la Calle con ese estilo tan suyo de línea en blanco y negro puro, y con guiños a autores admirados como Guido Crepax. Ángel de la Calle es un autor con una amplia experiencia, que empezó a publicar precisamente en aquella época de transición y que se ha mantenido en activo evolucionando su estilo con calma, su anterior trabajo largo, Pinturas de guerra es de 2017, y en el ya se trataban temas sobre la represión y las dictaduras, combinando la ficción con los hechos reales. Obras comprometidas con el pasado para no olvidar a los que pierden aunque sus batallas se ganen, es verdad que es un hito que hayamos conseguido un período de democracia tan largo ya, y que con lo mucho que costó conseguirla no está de más recordar que hay que seguir luchando por ella día a día.
Todas esas historias, esos recuerdos y esas sensaciones nos transmite este repaso a la historia que hace Ángel de la Calle con ese estilo tan suyo de línea en blanco y negro puro, y con guiños a autores admirados como Guido Crepax. Ángel de la Calle es un autor con una amplia experiencia, que empezó a publicar precisamente en aquella época de transición y que se ha mantenido en activo evolucionando su estilo con calma, su anterior trabajo largo, Pinturas de guerra es de 2017, y en el ya se trataban temas sobre la represión y las dictaduras, combinando la ficción con los hechos reales. Obras comprometidas con el pasado para no olvidar a los que pierden aunque sus batallas se ganen, es verdad que es un hito que hayamos conseguido un período de democracia tan largo ya, y que con lo mucho que costó conseguirla no está de más recordar que hay que seguir luchando por ella día a día.
24 abril 2026
La historia oculta de los juegos olímpicos
La historia oculta de los juegos olímpicos de Ernest Riveras. Título engañoso donde los haya, ya que no es un libro de historia, ni quiere serlo, ni habla de cosas ocultas, básicamente es un libro de periodismo, y de crónica de los juegos olímpicos de París 2024 más concretamente, más de la mitad del libro se va en la crónica de esos últimos juegos, desde todos los aspectos que estén relacionados con los aspectos más políticos, las anécdotas y todo tipo de datos. La primera parte habla de los condicionantes geopolíticos en torno a los juegos Olímpicos desde su origen, pero siempre con un punto de vista sobre todo en la actualidad y en su futuro cercano. Un libro de periodismo donde Riveras quiere marcar veteranía y mostrar como se debe preparar y analizar los datos de unos juegos olímpicos si se quiere ser un periodista en ellos, y el tiene experiencia en unos cuantos. Libro repleto de datos, algunos más curiosos que otros, pero que son un repaso completo a todo lo acontecido en París, con por ejemplo el listado de todos los gemelos participantes.
12 abril 2026
La ciudad de las luces muertas
La ciudad de las luces muertas de David Uclés. Un souvenir es ese objeto que se compra en un lugar concreto para tener un recuerdo y que cambiando el nombre se puede encontrar en cualquier otro lugar. Pues este libro es un souvenir literario, un libro para turistas, para ser vendido en las ramblas. Una aventura de protagonistas plurales, o sin protagonista fijo, Uclés va usando múltiples figuras literarias y artistas aceptados por la intelectualidad y los pone en situaciones surrealistas mientras pasea por una Barcelona atemporal, en medio de un apagón absoluto de causas fantásticas y que se debe solucionar gracias a estos escritores e intelectuales de una forma absurda. Y así hace un homenaje a Barcelona, pero podría hacerse exactamente el mismo libro para cualquier ciudad simplemente cambiando los nombres de los personajes, con esa metáfora grossa del propio título, como esos intelectuales son las luces de una ciudad. No es de extrañar el premio concedido en Barcelona, con ese complejo de ciudad menor que siempre necesita del gran evento y del reconocimiento de su universalidad, en este caso con los escritores que de una u otra forma tienen ligado su nombre a la ciudad condal. Pero todo visto como turismo, como desde arriba, esa intelectualidad pija, esa ciudad de escaparate, de tópico vacío, de personajes poco dibujados en su personalidad más allá de la superficie. En un universo surreal alternativo en el que pasan cosas extrañas, pero incluso cuando pasan cosas extrañas hay que mantener una estructura lógica interna que aquí tampoco se cumple. En fin, no era un libro para mi, es un libro para turistas, para una Barcelona que no es la mía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






