Diccionario del asombro de Antonio Martínez Ron. Otro de esos libro de divulgación que se leen con gusto, el planteamiento es original; como la ciencia ha hecho evolucionar nuestro lenguaje, o como su avance ha hecho necesaria la creación de nuevos términos, que aquí se seleccionan algunos de forma alfabética para dar una panorámica de la evolución de la ciencia en muchos campos diversos. Va cogiendo una palabra y alrededor de ella menciona otras de su mismo campo y como evoluciona la ciencia, llena de anécdotas y curiosidades, algunas más conocidas otras más curiosas. Lo que siempre se agradece de los libros de Martínez es que tiene especial cuidado en huir del anglocentrismo y dar espacio también a otras culturas y particularmente a las aportaciones que se han hecho desde nuestros lares, que también las hay. Al usar el formato diccionario es un libro más de relatos que un ensayo largo, sobretodo la recopilación final, que en parte hace más ligera su lectura, pero que tampoco tiene el espacio ni la voluntad para dar mucha profundidad a sus explicaciones, deja la semilla de la que el interés del lector deberá tirar. Un libro para alimentar la curiosidad de los lectores de cualquier edad.
24 junio 2026
13 junio 2026
Aquest lloc em mata
Aquest lloc em mata de Mariko Tamaki y Niocle Goux (La Cúpula). Un instituto de esos muy pijos, solo para niñas, con uniformes y mucha jerarquía y exclusividad. Una fiesta después de la obra de teatro representada por el todavía más exclusivo club de teatro. Abby está como un pulpo en un garaje, exiliada en ese instituto por problemas del pasado y va a ser la última que vea con vida a la alumna que hace de Julieta en la obra. Y si erán pocas las miradas y el desprecio que acumulaba su presencia, esta va a ser la gota que colma el vaso e involucrarse en el misterio va a significar todo un punto de inflexión.
Mariko Tamaki (Toronto, Canadá 1975) vuelve a crear una historia de jóvenes con mucha personalidad, en esta ocasión acompañada al dibujo de Nicole Goux (Los Ángeles, USA). Un cómic negro, en los que hay resolver el misterio de un crimen dirigido a un público juvenil, en el que las protagonistas son todo chicas de un instituto que guarda más secretos de los que caben en esa apariencia de elitismo y donde Abby ha ido a parar para poner espacio en sus supuestos problemas en el pasado. Este sitio me mata está ambientado a finales de los 80, una época que no se menciona pero se deduce por los walkman, los ordenadores sin internet, los coches, y la falta de móviles en las manos de las adolescentes de la historia. En eso y en mostrar actitudes del pasado que en su mayoría rechinan (o deberían más de lo que lo hacen) en nuestro presente, y es que de fondo Tamaki habla de la estigmatización de la homosexualidad en una época en la que se debía ocultar como si de una enfermedad se tratase, así Abby no encaja en un entorno reaccionario. También trata de esas estructuras jerarquizadas de poder a las que nos plegamos muchas veces sin parar a pensar que ocultan o como nos manipulan. Goux hace un dibujo a tres tintas que lleva la historia con mucho ritmo, haciendo que la lectura sea muy ágil, con unos tempos más que controlados por la historia de Tamaki, que hace que uno caiga atrapado en el misterio de forma irremediable.
Un tebeo de género negro para jóvenes que atrapa y se disfruta, con temas sociales y de identidad de género de fondo y una protagonista con un carisma especial, de la que no está dicho Tamaki no vuelva a contarnos más historias. Una buena historia de Tamaki y Goux que se puede encontrar tanto en castellano como en catalán.
Mariko Tamaki (Toronto, Canadá 1975) vuelve a crear una historia de jóvenes con mucha personalidad, en esta ocasión acompañada al dibujo de Nicole Goux (Los Ángeles, USA). Un cómic negro, en los que hay resolver el misterio de un crimen dirigido a un público juvenil, en el que las protagonistas son todo chicas de un instituto que guarda más secretos de los que caben en esa apariencia de elitismo y donde Abby ha ido a parar para poner espacio en sus supuestos problemas en el pasado. Este sitio me mata está ambientado a finales de los 80, una época que no se menciona pero se deduce por los walkman, los ordenadores sin internet, los coches, y la falta de móviles en las manos de las adolescentes de la historia. En eso y en mostrar actitudes del pasado que en su mayoría rechinan (o deberían más de lo que lo hacen) en nuestro presente, y es que de fondo Tamaki habla de la estigmatización de la homosexualidad en una época en la que se debía ocultar como si de una enfermedad se tratase, así Abby no encaja en un entorno reaccionario. También trata de esas estructuras jerarquizadas de poder a las que nos plegamos muchas veces sin parar a pensar que ocultan o como nos manipulan. Goux hace un dibujo a tres tintas que lleva la historia con mucho ritmo, haciendo que la lectura sea muy ágil, con unos tempos más que controlados por la historia de Tamaki, que hace que uno caiga atrapado en el misterio de forma irremediable.
Un tebeo de género negro para jóvenes que atrapa y se disfruta, con temas sociales y de identidad de género de fondo y una protagonista con un carisma especial, de la que no está dicho Tamaki no vuelva a contarnos más historias. Una buena historia de Tamaki y Goux que se puede encontrar tanto en castellano como en catalán.
03 junio 2026
La ilusión de Overlain
La ilusión de Overlain de Luis Durán (Dolmen). Vincent acude raudo a la llamada de su padre pensando que está gravemente enfermo, pero en realidad lo que quiere es engatusar a su hijo para que le acompañe en un viaje de regreso al corazón de África, un viaje que va estar lleno de aventuras, pero sobre todo de historias; se tropezarán con un conocido actor americano y con las conferencias esotéricas de sir Arthur Conan Doyle. Mientras en Inglaterra se queda la hija de Vicent, que comparte historias con un amigo imaginario.
Luis Durán (Oñate, 1967) vuelve a mostrarnos su amor por los cuentos, por la imaginación y las historias de aventuras y misterios, de paisajes desconocidos y sabidurías lejanas, que aquí va entrelazando y cruzando a distintos niveles, historias dentro de historias, como en una matrioska, hasta el límite que los propios protagonistas dudan si no los son de una historia inventada. Durán rompe así la cuarta pared poniendo la duda en sus protagonistas y en sus lectores, que van rozando las capas de las historias que el autor va presentando con su característico gusto por lo onírico, lo misterioso y lo poético. Originalmente públicada en blanco y negro hace más de 25 años ahora se recupera esta obra con un nuevo color que le da una nueva vida y que siempre se agradece en las historias que tienen al continente africano como fondo. Y siempre con ese dibujo tan personal de Durán, que con una extensa carrera, ha creado un estilo único y personal, como sus historias, ha mantenido una coherencia que es una firma tanto en lo estética como en los temas de fondo de su obra. Sin repetirse en sus planteamientos ni en sus ambientaciones; desde la edad media hasta la ciencia ficción más futurista, en esta ocasión trata las aventuras de principios del siglo XX, quizás los últimos coletazos de aquellas aventuras en territorios por descubrir, en los últimos estertores del capitalismo colonialista antes de convertirse en el capitalismo neoliberal global de nuestros días. Centrado en el espíritu de las aventuras y de las historias de aquella época que crearon un cánon de los exploradores y aunque trata con respeto las mitologías africanas, se nota en el paso de los años que las sensibilidades en ciertos temas han cambiado más de lo que pensamos, para bien.
La ilusión de Overlain es una obra que se mantiene fresca e interesante, producida en la primera década de este siglo, fue también editada en Francia, y podría ser una de las obras que más identifiquen los tropos de Durán, un autor que tiene una obra extensa muy coherente, que es fundamental para entender lo que ha sido la novela gráfica en nuestro país. Durán es quizás un autor poco mediático comparado con otros de su generación, pero que siempre es un valor seguro y con una obra que podría dar para tesis doctoral, si es que ese tipo de tesis se hiciesen en este país, pero supongo todavía no se ha llegado a ese nivel, pero todo llegará.
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