03 junio 2026

La ilusión de Overlain

La ilusión de Overlain de Luis Durán (Dolmen). Vincent acude raudo a la llamada de su padre pensando que está gravemente enfermo, pero en realidad lo que quiere es engatusar a su hijo para que le acompañe en un viaje de regreso al corazón de África, un viaje que va estar lleno de aventuras, pero sobre todo de historias; se tropezarán con un conocido actor americano y con las conferencias esotéricas de sir Arthur Conan Doyle. Mientras en Inglaterra se queda la hija de Vicent, que comparte historias con un amigo imaginario.

Luis Durán (Oñate, 1967) vuelve a mostrarnos su amor por los cuentos, por la imaginación y las historias de aventuras y misterios, de paisajes desconocidos y sabidurías lejanas, que aquí va entrelazando y cruzando a distintos niveles, historias dentro de historias, como en una matrioska, hasta el límite que los propios protagonistas dudan si no los son de una historia inventada. Durán rompe así la cuarta pared poniendo la duda en sus protagonistas y en sus lectores, que van rozando las capas de las historias que el autor va presentando con su característico gusto por lo onírico, lo misterioso y lo poético. Originalmente públicada en blanco y negro hace más de 25 años ahora se recupera esta obra con un nuevo color que le da una nueva vida y que siempre se agradece en las historias que tienen al continente africano como fondo. Y siempre con ese dibujo tan personal de Durán, que con una extensa carrera, ha creado un estilo único y personal, como sus historias, ha mantenido una coherencia que es una firma tanto en lo estética como en los temas de fondo de su obra. Sin repetirse en sus planteamientos ni en sus ambientaciones; desde la edad media hasta la ciencia ficción más futurista, en esta ocasión trata las aventuras de principios del siglo XX, quizás los últimos coletazos de aquellas aventuras en territorios por descubrir, en los últimos estertores del capitalismo colonialista antes de convertirse en el capitalismo neoliberal global de nuestros días. Centrado en el espíritu de las aventuras y de las historias de aquella época que crearon un cánon de los exploradores y aunque trata con respeto las mitologías africanas, se nota en el paso de los años que las sensibilidades en ciertos temas han cambiado más de lo que pensamos, para bien.

La ilusión de Overlain es una obra que se mantiene fresca e interesante, producida en la primera década de este siglo, fue también editada en Francia, y podría ser una de las obras que más identifiquen los tropos de Durán, un autor que tiene una obra extensa muy coherente, que es fundamental para entender lo que ha sido la novela gráfica en nuestro país. Durán es quizás un autor poco mediático comparado con otros de su generación, pero que siempre es un valor seguro y con una obra que podría dar para tesis doctoral, si es que ese tipo de tesis se hiciesen en este país, pero supongo todavía no se ha llegado a ese nivel, pero todo llegará.
 

No hay comentarios: