El Pequeño Spirou de Tome y Janry es una de esas pequeñas maravillas del cómic franco-belga, un humor se supone juvenil pero que sienta muy bien a los adultos, y a veces es bastante burro, cosa que es más que de agradecer, pero nada que no sepamos. La otra curiosidad es que siendo un cómic juvenil la presencia del alcohol no este disimulada, aunque no tenga un rol muy positivo quizás, su mayor defensor debe ser el profe de gimnasia, y es uno de los archienemigos y sufridores del pequeño Spirou, pero su afición a la cerveza es indiscutible. Seguro hay más ejemplos pero hemos pillado estos del tomo 12.
28 mayo 2013
Cerveza y tebeos (65)
El Pequeño Spirou de Tome y Janry es una de esas pequeñas maravillas del cómic franco-belga, un humor se supone juvenil pero que sienta muy bien a los adultos, y a veces es bastante burro, cosa que es más que de agradecer, pero nada que no sepamos. La otra curiosidad es que siendo un cómic juvenil la presencia del alcohol no este disimulada, aunque no tenga un rol muy positivo quizás, su mayor defensor debe ser el profe de gimnasia, y es uno de los archienemigos y sufridores del pequeño Spirou, pero su afición a la cerveza es indiscutible. Seguro hay más ejemplos pero hemos pillado estos del tomo 12.
22 mayo 2013
British tebeing
Recuerdan que no hace mucho escuchamos una conferencia de Paul Gravett y nos entraron ganas de leer algunos tebeos ingleses, que parecía que la movida de la novela gráfica también se está notando por allí con fuerza, y no se por qué parece que hay muchas cosas que salen por allí y no acaban de llegar aquí. Así que picoteamos un poco en algunos títulos que nos llamaron la atención:
You're all just jealous of my jetpack de Tom Gauld. Como Goliath me pareció una maravilla, su recopilación de las tiras que hace para The Guardian no se quedan cortas, un fino humor referencial, que mezcla clásicos y cultura popular con un buen giro, y ese dibujo sintético, pero detallista, en algún momento cercano al Cuttlas de Calpurnio. Como mínimo no deberían perderse su tumblr donde muchas de sus tiras van apareciendo.
The gigantic beard that was evil de Stephen Collins. Gravett presentó alguna página como preview, acabada de salir, esta novela gráfica es un tebeón, impresionante, de lo mejorcito que he leído este año y seguro estará en lo mejor a final del año. Una fábula surrealista, con bastantes lecturas y una historia sencilla pero contundente, muy bonita, con un dibujo espectacular casi a lápiz, pero además un uso de la viñeta y la página para narrar para ver y disfrutar. Espero no tarden en publicarla por aquí, porque merece mucho la pena.
Jonathan Cape tiene una interesante línea de novelas gráficas en el Reino Unido, como rama de Random House, es extraño que no lleguen más cosas. Como el Please God, find me a husband! de Simone Lia, a priori podría parecer un tebeo para tías con dilemas sentimentales, pero luego resulta una reflexión sobre la religión desde el punto de vista católico y sobre la relación entre el destino de una persona y Dios. Curiosa e interesante, y un bonito dibujo de línea gruesa y plano, muy naïf, que le queda muy bien.
Y de la misma editorial The Art of Pho de Julian Hanshaw, más experimental, cuenta el viaje de un extraño personaje por Vietnam, donde aprende a cocinar sus platos tradicionales. Dibujo más experimental, recetas, diario de viaje, y reflexión sobre el sentido de la vida, el moverse para encontrarse. Curioso e interesante.
En el otro lado, más independiente, y ya lleva un tiempo en el que va cogiendo más renombre cada día, y me sorprende todavía no haya llegado nada traducido, son las cosas de la editorial Nobrow. Ya le teníamos ganas al Dockwood de Jon McNaught, que este año ganó el premio autor revelación en Angoulême, y es que está claro que algo se cuece por la isla en cuestión de tebeos. Dockwood son dos historias de otoño, de detalle, dos polaroids de dos momentos, pequeños, melancólicos. Y el grafismo de McNaught delicado y con mucha deuda a los autores indies norteamericanos de principio de siglo, ahí están las influencias de Ware (como no), Clowes, Seth...
Y claro, la revista emblema de la casa, de la que ya hay nuevo número, Nobrow 8, con el lado de ilustraciones, y el lado de tebeos, y en ambos lados presencia internacional, y entre ellos españoles como Max, Puño, José Domingo y Marc Torices. Mucha cantera y calidad hay por aquí también. Parece hay conexión artística entre los ingleses y algunos por aquí, de ahí mi sorpresa a la falta de traducciones o mayor presencia. Curioso.
También teníamos curiosidad por The Sleepwalkers de Viviane Schwarz, alemana afincada en Londres, que hace tebeos para un público más infantil, y este Sleepwalkers cuenta el relevo entre los seres dedicados a proteger a los niños de las pesadillas que les acechan por la noche. Original argumento y curioso dibujo, bastante sucio y esbozado para ser estética infantil, muy interesante. Y la conexión está con Nobrow para la que ha publicado el primer libro infantil en su nuevo sello editorial para esta línea.
Y para acabar este pequeño picoteo al british tebeing, que mejor que el Nelson editado por Rob Davis y Woodrow Phoenix, que guían a 54 autores en una novela gráfica experimental para captar al actualidad de los artistas que hacen cosas interesantes ahora mismo en la isla. Nelson es el nombre de una chica, de la que cada autor cuenta un día de un año de su vida, desde su nacimiento en 1967 hasta el 2011. Reflejo de la historia del Reino Unido, de las modas, pero también de la evolución de las personas, y combinado con los diferentes artistas, que son unos cuantos, e interesantes. Una ingeniosa forma de juntarlos y hacer un catálogo que funciona muy bien a nivel de historia y se lee con interés.
Mucha cosa interesante por las islas. Paul Gravett hizó muy bien su trabajo, y nos quedamos con ganas de más, y sobretodo con la necesidad de seguir el trabajo de Stephen Collins, que es un nuevo must. Y a ver si llegan más cosas de la isla, o de otros sitios, porque parece que la novela gráfica está generando cosas interesantes en lugares en los que hay tradición de tebeos pero quizás no una industria tan asentada como la francesa, americana o japonesa, vías quizás más estrictas y canales por las que llegan cosas más tradicionales. Faltan los canales, no alternativos, sino para ese tipo de tebeos que son interesantes, sin ser tan comerciales en el sentido mainstream pero que tampoco son totalmente underground y artísticos, que estos también tienen sus vías y llegan.
21 mayo 2013
Cerveza y tebeos (64)
MKM es un divertido tebeo inspirado por Lewis Trondheim, o algo así, en las que Mathieu Sapin y Frantico (sea quien sea) relatan suss alocadas aventuras al verse envueltos en una trama entre sectas que dominan el Mega Krav Maga, una especial y poderosa arte marcial. A uno de ellos la aventura le lleva a la India, donde se toman unas Kingfisher y vuela con la compañía aérea de la misma marca.
15 mayo 2013
Arroz
Así de repente, de un día para otro, la sutilidad del marketing en acción, no hace mucho nos trajeron unas latas de Estrella Damm a casa, cerveza que he de reconocer en casa no consumo habitualmente, pero es que soy de ir probando cervezas más que de una marca fija. Pero reconozco que una Estrella, quieras que no, más de una vez acaba cayendo, es la cerveza prácticamente oficial de la ciudad, y hasta ahora pensaba que aunque algo comercial uno se tomaba algo de cierta calidad. Pues bien, al coger esas latas de Estrella pude ver que ahora resaltaban los ingredientes usados en su fabricación, justo debajo del nombre de la cerveza. Y allí entre la malta, los lúpulos, la levadura, el agua, aparece uno inesperado el ARROZ.
Cómo? arroz, sorpresa, desde cuando lleva la Estrella arroz? Desde luego yo no recordaba que llevase arroz la Estrella, para nada. Es más creo que como aficionado había leído los ingredientes de la cerveza y recordaba no haber visto el arroz en la lista. No era consciente de su presencia, más bien estaba totalmente convencido que al menos en la Estrella Damm no había otra cosa que malta de cebada. Bueno, pues parece que no.
En twitter me quejé de este cambio, no solo en la etiqueta, sino en la receta, arroz en la cerveza... Y rápidamente fui corregido por los CM de Damm. Primero, poner arroz no les sale más barato. Y segundo su receta original lleva arroz, desde 1876.
Y entonces, es cuando se me puso la mosca en la oreja, o en la nariz, o donde sea. Se puede comprobar si es así? Siempre ha estado presente el arroz en los ingredientes? Pues no lo he podido comprobar del todo. Posiblemente sí, no tengo porque dudarlo. Pero a todo el mundo que he preguntado les ha sorprendido tanto como a mí. Eso sí, nadie es consciente de que el arroz fuese uno de los ingredientes, todos pensaban que no. No han encontrado las etiquetas viejas. Yo he podido ver alguna y parece que si había arroz, en alguna versión. Que es que además Estrella no solo hay una, sino que hay incluso versiones para la exportación, y quizás no tiene por que haber una receta única. Tampoco he sido capaz de localizar por internet etiquetas antiguas donde se puedan leer los ingredientes de la Estrella, todo un misterio. Así que si alguien las tiene por ahí presentes y me envía la prueba se lo agradeceré. Siempre ha tenido arroz? Ha habido algún periodo sin arroz?
Otra sospecha que tampoco me cuadra, es el tema arroz en la receta original. Si entendemos original como propia, sin duda su receta original, suya propia, tiene arroz. Si entendemos original como la primera receta, la de siempre, entonces yo tengo mis dudas.
El arroz no es que sea un ingrediente que haya sido básico en la elaboración de la cerveza, de hecho su introducción es bastante reciente. Para qué se añade arroz a la cerveza, pues básicamente el sentido que tiene es aclarar y suavizar el sabor de la cerveza. Su introducción en la fabricación de cerveza tuvo lugar a finales del siglo XIX en los Estados Unidos cuando los inmigrantes alemanes que querían hacer cervezas como las de casa se encontraron con que las variedades de cebada locales eran demasiado fuertes, según cuenta Chris Holliland en The Oxford Companion to Beer. En la misma época es cuando llego August Kuentzmann Damm a Barcelona, hacía 1872, y sería uno de los fundadores de Damm en 1876. En realidad Damm es la suma de al menos dos cerveceras, e incluso la fecha de fundación de la empresa podría ser tranquilamente otra, y eso lo explican en la historia oficial de Damm escrita por Francesc Cabana.
Así que tenemos que mientras al otro lado del Mundo iniciaban a hacer cerveza con arroz, llegaban a Barcelona varios inmigrantes de Europa, que huían de las diferentes guerras, y venían de regiones Checas, Alemanas y especialmente los que tuvieron más renombre en la fabricación de cerveza en la ciudad Condal, de Alsacia, una región en disputa entre Francia y Alemania, una región que ahora es Francia, pero que mantiene bastantes cosas en común con su vecina Alemania. Entre estas cosas en común la cultura cervecera, y hay que recordar que la cultura cervecera alemana pasa por la Reinheitsgebot, o ley de la pureza, que especifica que las cervezas en Alemania solo pueden fabricarse usando malta, agua, lúpulos y levadura. Y raras son las excepciones. Mi iniciación a la cultura cervecera fue en Alemania, así que aprecio el hecho de mantener la cerveza con los ingredientes justos y adecuados. Y por eso me sorprende el uso del arroz, por mucho sabor mediterráneo que aporte el arroz. Y también me sorprende que viniendo de donde venían los maestros cerveceros originales solo llegar a Barcelona decidieran, pues mira, ahora le vamos a poner arroz a la cerveza. Como poco suena extraño que desde el principio se usase arroz en las recetas cuando no había tradición.
Añadamos más ingredientes a la duda. En 2001 Damm decide sacar una cerveza especial para celebrar el 125 aniversario de su fundación, según su mitología empresarial. Se trata de la A.K. Damm, una cerveza en honor del que da el apellido a la marca, y que en su honor se dice se hace siguiendo la receta original, y se trata de una cerveza tipo pilsen, pura malta. Tiene tanto éxito que desde entonces se añade al catálogo de la marca y todavía se encuentra como receta alsaciana. Curioso que esa receta también sea original, como la de la Estrella, pero parece que esta no tiene arroz. O ambas tienen arroz, y también con esta estoy engañado. O una receta es más original que otra. Por oro lado tiene sentido que si la A.K. Damm es diferente de la Estrella posiblemente sea por la presencia o ausencia del arroz. Así que la Estrella si tenía arroz, andaba yo engañado. Pero raro que el arroz estuviera en la receta originaria. Claro que hay muchas recetas, y todas pueden ser originales. Pero suena raro, como poco. La verdad es que las variedades y recetas de las cervezas comerciales han ido cambiando. Entonces cual y qué significa la receta original?
Así parece que el arroz no es una cuestión habitual en la cerveza original, o al menos la que se hacía originalmente en aquella época siguiendo tradiciones europeas. Luego con el tiempo cada vez más las grandes marcas comerciales han ido añadiendo otros ingredientes y cereales a sus cervezas, ya sea para abaratar el producto, simplificar el proceso de elaboración, o adaptarse al gusto local o nuevas tendencias del mercado. Uno de los mayores productores de cerveza mundial, y que peor fama se han ganado entre los amantes de la cerveza es Budweiser, el gigante americano (ahora ya parte de una transnacional con capital belga y brasileño), que en las guerras de la cerveza comerciales en los Estados Unidos, al gusto del mercado acabó con una cerveza prácticamente aguada, gracias al uso y abuso del arroz, lo que provocó bastante polémica. Curiosamente Budweiser está comercializada en España por Damm. Tampoco es que el uso del arroz sea el diablo, no nos pondremos talibanes con el tema. De echo las cervezas comerciales de los países vecinos tampoco es que sigan la reinheitsgebot, no es extraño encontrarlas con maíz, como en Portugal o Italia, y eso les da un sabor algo peculiar. Quizás con el arroz no se note tanto. Pero sí se nota, si se se abusa.
Cada vez hay más cultura cervecera en este país. Hay muchas marcas de cervezas artesanas, cada vez más y con cervezas más interesantes. Y no usan arroz, ni procesos industriales. De momento está claro que operan a otro nivel, nada industrial y en un circuito alternativo. Pero lo que si parece claro es que crean cierta cultura que se va expandiendo más deprisa. De ahí que me resulte curioso que Damm, unos maestros del marketing, decidan ahora poner tan claramente que usan arroz, y que sea un mérito hasta ahora escondido. Curioso cuando el arroz tiene tan mala fama entre la cultura artesana. Pero claro el público mayoritario, o sea todos, incluido yo, somos los que hasta ahora ni nos habíamos dado cuenta. Si está claro que tampoco es que la Estrella tenga la fama de la mejor cerveza, pero a base de marketing y anuncios en la tele si que se ha convertido en la cerveza mayoritaria de Catalunya, y de Barcelona. Pero no tiene por que ser siempre así, y por eso Moritz no les hace mucha gracia, y que San MIguel se venda barata menos. Las artesanas no les molestan, no son todavía más que anécdota a nivel de mercado. Y les beneficia en la creación de la cultura cervecera (y este es más o menos el discurso oficial que sacamos de la visita a la vieja fábrica de la Damm). Si no hubiese esta tendencia en un mayor aprecio de la cerveza productos como la Damm Inèdit no tendrían cabida.
Así que a lo de usar arroz en la cerveza bandera no le encuentro sentido. Si encima encarece el producto, y se lo podrían ahorrar usando solo maltas de cebada. Tampoco es que la calidad de la cerveza se tuviese que ver perjudicada, hay muchos ejemplos de lager alemanas y checas que tienen una calidad más que excelente sin necesidad de usar arroz. Y salen tanto o más claras y suaves. Y más baratas sin usar arroz. No creo Damm tenga necesidad de crear otra receta original, pero desde luego yo lo haría. Y potenciar la calidad y la pureza frente a otros, sería un plus desde mi punto de vista.
Y desde luego lo que si haría viendo el panorama es empezar a pensar en una línea de cervezas más artesanas, más cercanas a las recetas de solo malta, o a recetas de tipos más exóticos, como porters, stouts, IPAs, ales. Algo que tampoco sería inventar nada nuevo, simplemente hacer como Carlsberg, que tiene en su línea Jacobsen unas cervezas artesanas en las que van creando recetas interesantes. Damm incluso debe tener una marca en la manga para hacer esta línea con historia detrás, solo tienen que recuperar la marca de La Bohemía, y empezar una línea de cervezas más experimentales, y quizás menos comerciales, pero de prestigio, que a la larga puede ser más que necesario en el mercado.
Pero como yo no me dedico al marketing ni se tanto como los de Damm, seguro que hay muchas cosas que desconozco y se me escapan. Ellos siguen con su negocio, que parece les va bien, y no tanto con cervezas artesanas como con cervezas para marcas blancas. A punto estará de salir ya el anuncio del verano con la canción de este año. Pero yo he descubierto que su receta original significa para mi que ya no podré decir aquello de sí, pero al menos la Estrella...
Cómo? arroz, sorpresa, desde cuando lleva la Estrella arroz? Desde luego yo no recordaba que llevase arroz la Estrella, para nada. Es más creo que como aficionado había leído los ingredientes de la cerveza y recordaba no haber visto el arroz en la lista. No era consciente de su presencia, más bien estaba totalmente convencido que al menos en la Estrella Damm no había otra cosa que malta de cebada. Bueno, pues parece que no.
En twitter me quejé de este cambio, no solo en la etiqueta, sino en la receta, arroz en la cerveza... Y rápidamente fui corregido por los CM de Damm. Primero, poner arroz no les sale más barato. Y segundo su receta original lleva arroz, desde 1876.
Y entonces, es cuando se me puso la mosca en la oreja, o en la nariz, o donde sea. Se puede comprobar si es así? Siempre ha estado presente el arroz en los ingredientes? Pues no lo he podido comprobar del todo. Posiblemente sí, no tengo porque dudarlo. Pero a todo el mundo que he preguntado les ha sorprendido tanto como a mí. Eso sí, nadie es consciente de que el arroz fuese uno de los ingredientes, todos pensaban que no. No han encontrado las etiquetas viejas. Yo he podido ver alguna y parece que si había arroz, en alguna versión. Que es que además Estrella no solo hay una, sino que hay incluso versiones para la exportación, y quizás no tiene por que haber una receta única. Tampoco he sido capaz de localizar por internet etiquetas antiguas donde se puedan leer los ingredientes de la Estrella, todo un misterio. Así que si alguien las tiene por ahí presentes y me envía la prueba se lo agradeceré. Siempre ha tenido arroz? Ha habido algún periodo sin arroz?
Otra sospecha que tampoco me cuadra, es el tema arroz en la receta original. Si entendemos original como propia, sin duda su receta original, suya propia, tiene arroz. Si entendemos original como la primera receta, la de siempre, entonces yo tengo mis dudas.
El arroz no es que sea un ingrediente que haya sido básico en la elaboración de la cerveza, de hecho su introducción es bastante reciente. Para qué se añade arroz a la cerveza, pues básicamente el sentido que tiene es aclarar y suavizar el sabor de la cerveza. Su introducción en la fabricación de cerveza tuvo lugar a finales del siglo XIX en los Estados Unidos cuando los inmigrantes alemanes que querían hacer cervezas como las de casa se encontraron con que las variedades de cebada locales eran demasiado fuertes, según cuenta Chris Holliland en The Oxford Companion to Beer. En la misma época es cuando llego August Kuentzmann Damm a Barcelona, hacía 1872, y sería uno de los fundadores de Damm en 1876. En realidad Damm es la suma de al menos dos cerveceras, e incluso la fecha de fundación de la empresa podría ser tranquilamente otra, y eso lo explican en la historia oficial de Damm escrita por Francesc Cabana.
Así que tenemos que mientras al otro lado del Mundo iniciaban a hacer cerveza con arroz, llegaban a Barcelona varios inmigrantes de Europa, que huían de las diferentes guerras, y venían de regiones Checas, Alemanas y especialmente los que tuvieron más renombre en la fabricación de cerveza en la ciudad Condal, de Alsacia, una región en disputa entre Francia y Alemania, una región que ahora es Francia, pero que mantiene bastantes cosas en común con su vecina Alemania. Entre estas cosas en común la cultura cervecera, y hay que recordar que la cultura cervecera alemana pasa por la Reinheitsgebot, o ley de la pureza, que especifica que las cervezas en Alemania solo pueden fabricarse usando malta, agua, lúpulos y levadura. Y raras son las excepciones. Mi iniciación a la cultura cervecera fue en Alemania, así que aprecio el hecho de mantener la cerveza con los ingredientes justos y adecuados. Y por eso me sorprende el uso del arroz, por mucho sabor mediterráneo que aporte el arroz. Y también me sorprende que viniendo de donde venían los maestros cerveceros originales solo llegar a Barcelona decidieran, pues mira, ahora le vamos a poner arroz a la cerveza. Como poco suena extraño que desde el principio se usase arroz en las recetas cuando no había tradición.
Añadamos más ingredientes a la duda. En 2001 Damm decide sacar una cerveza especial para celebrar el 125 aniversario de su fundación, según su mitología empresarial. Se trata de la A.K. Damm, una cerveza en honor del que da el apellido a la marca, y que en su honor se dice se hace siguiendo la receta original, y se trata de una cerveza tipo pilsen, pura malta. Tiene tanto éxito que desde entonces se añade al catálogo de la marca y todavía se encuentra como receta alsaciana. Curioso que esa receta también sea original, como la de la Estrella, pero parece que esta no tiene arroz. O ambas tienen arroz, y también con esta estoy engañado. O una receta es más original que otra. Por oro lado tiene sentido que si la A.K. Damm es diferente de la Estrella posiblemente sea por la presencia o ausencia del arroz. Así que la Estrella si tenía arroz, andaba yo engañado. Pero raro que el arroz estuviera en la receta originaria. Claro que hay muchas recetas, y todas pueden ser originales. Pero suena raro, como poco. La verdad es que las variedades y recetas de las cervezas comerciales han ido cambiando. Entonces cual y qué significa la receta original?
Así parece que el arroz no es una cuestión habitual en la cerveza original, o al menos la que se hacía originalmente en aquella época siguiendo tradiciones europeas. Luego con el tiempo cada vez más las grandes marcas comerciales han ido añadiendo otros ingredientes y cereales a sus cervezas, ya sea para abaratar el producto, simplificar el proceso de elaboración, o adaptarse al gusto local o nuevas tendencias del mercado. Uno de los mayores productores de cerveza mundial, y que peor fama se han ganado entre los amantes de la cerveza es Budweiser, el gigante americano (ahora ya parte de una transnacional con capital belga y brasileño), que en las guerras de la cerveza comerciales en los Estados Unidos, al gusto del mercado acabó con una cerveza prácticamente aguada, gracias al uso y abuso del arroz, lo que provocó bastante polémica. Curiosamente Budweiser está comercializada en España por Damm. Tampoco es que el uso del arroz sea el diablo, no nos pondremos talibanes con el tema. De echo las cervezas comerciales de los países vecinos tampoco es que sigan la reinheitsgebot, no es extraño encontrarlas con maíz, como en Portugal o Italia, y eso les da un sabor algo peculiar. Quizás con el arroz no se note tanto. Pero sí se nota, si se se abusa.
Cada vez hay más cultura cervecera en este país. Hay muchas marcas de cervezas artesanas, cada vez más y con cervezas más interesantes. Y no usan arroz, ni procesos industriales. De momento está claro que operan a otro nivel, nada industrial y en un circuito alternativo. Pero lo que si parece claro es que crean cierta cultura que se va expandiendo más deprisa. De ahí que me resulte curioso que Damm, unos maestros del marketing, decidan ahora poner tan claramente que usan arroz, y que sea un mérito hasta ahora escondido. Curioso cuando el arroz tiene tan mala fama entre la cultura artesana. Pero claro el público mayoritario, o sea todos, incluido yo, somos los que hasta ahora ni nos habíamos dado cuenta. Si está claro que tampoco es que la Estrella tenga la fama de la mejor cerveza, pero a base de marketing y anuncios en la tele si que se ha convertido en la cerveza mayoritaria de Catalunya, y de Barcelona. Pero no tiene por que ser siempre así, y por eso Moritz no les hace mucha gracia, y que San MIguel se venda barata menos. Las artesanas no les molestan, no son todavía más que anécdota a nivel de mercado. Y les beneficia en la creación de la cultura cervecera (y este es más o menos el discurso oficial que sacamos de la visita a la vieja fábrica de la Damm). Si no hubiese esta tendencia en un mayor aprecio de la cerveza productos como la Damm Inèdit no tendrían cabida.
Así que a lo de usar arroz en la cerveza bandera no le encuentro sentido. Si encima encarece el producto, y se lo podrían ahorrar usando solo maltas de cebada. Tampoco es que la calidad de la cerveza se tuviese que ver perjudicada, hay muchos ejemplos de lager alemanas y checas que tienen una calidad más que excelente sin necesidad de usar arroz. Y salen tanto o más claras y suaves. Y más baratas sin usar arroz. No creo Damm tenga necesidad de crear otra receta original, pero desde luego yo lo haría. Y potenciar la calidad y la pureza frente a otros, sería un plus desde mi punto de vista.
Y desde luego lo que si haría viendo el panorama es empezar a pensar en una línea de cervezas más artesanas, más cercanas a las recetas de solo malta, o a recetas de tipos más exóticos, como porters, stouts, IPAs, ales. Algo que tampoco sería inventar nada nuevo, simplemente hacer como Carlsberg, que tiene en su línea Jacobsen unas cervezas artesanas en las que van creando recetas interesantes. Damm incluso debe tener una marca en la manga para hacer esta línea con historia detrás, solo tienen que recuperar la marca de La Bohemía, y empezar una línea de cervezas más experimentales, y quizás menos comerciales, pero de prestigio, que a la larga puede ser más que necesario en el mercado.
Pero como yo no me dedico al marketing ni se tanto como los de Damm, seguro que hay muchas cosas que desconozco y se me escapan. Ellos siguen con su negocio, que parece les va bien, y no tanto con cervezas artesanas como con cervezas para marcas blancas. A punto estará de salir ya el anuncio del verano con la canción de este año. Pero yo he descubierto que su receta original significa para mi que ya no podré decir aquello de sí, pero al menos la Estrella...
14 mayo 2013
Cerveza y tebeos (63)
De nuevo Master Keaton de Naoki Urasawa y Hokusei Katsushika, en el segundo tomo el arqueólogo y detective de seguros sigue resolviendo casos por toda Europa, y para ello se toma cervezas en pubs ingleses, bares suizos y alemanes, y también en bares españoles, de Formentera, con ese letrero de cervezas Aguila. Impresionante la documentación gráfica en un manga de finales de los 80, cuando internet todavía no era la fuente de documentación en la que se ha convertido, menudo mérito tenían estos mangakas. Y en el tercer tomo siguen apareciendo cervezas.
13 mayo 2013
Los Impostores
Los Impostores de Alfred Bester, es la novela corta que este año Gigamesh ha editado como presente para le día de Sant Jordi, y buena colección de libros promocionales está haciendo la editorial, una costumbre esperemos que dure. La novelita no es de las mejores de Bester, aunque si de las últimas, pero Alfred Bester siempre es mucho Bester, y su calidad está a años luz de la de muchos otros. Cualquier cosa suya esta llena de ideas y giros, además en este caso con un tono de sorna y humor. Todo el sistema solar dividido en nacionalidades, como si de un choque de culturas se tratase, donde el protagonista es un príncipe maorí, que se lía con una titánida, y se por ella se mete en un follón por le control de la meta, sustancia fuente de energía, contra los japochinos. Todo muy loco, bastante divertido, y como siempre pasa con Bester, con una cantidad de ideas por centímetro cuadrado muy elevada, cosa de agradecer siempre en la ciencia ficción.
12 mayo 2013
Gutterfest
A pesar de las mermadas condiciones físicas, y por no desaprovechar el buen día primaveral nos acercamos un rato al Gutterfest, a ver que se cocía por allí. Un festival o una pequeña muestra de autoedición, o de fanzines y cosas afines hechas a mano, a la antigua, serigrafías, fotocopias, todo muy handmade. Si alguien pensaba que el Graf era alternativo tenía que haber visto el Gutterfest. Dimos una vuelta por los stands, todo muy artístico, como el público, al que acertadamente alguien denomino modernoflautas, gafapastas con rastas. Mucha camisa vintage, rollo hipster, o yo que sé. En fin que no es que se viese mucho público no relacionado con el tema. ¿Se venden los fanzines entre ellos o como va el tema? Suele pasar en estos eventos, que llegar a un público más abierto del que generalmente está ya en el rollo se hace difícil. Y esa apariencia tenía ayer también, pero seguro se lo pasaron bien. Yo pillé algún fanzine, claro. Pero poco rato estuve, las condiciones no acompañaban, así que nos retiramos a tomar una cervecita por las cercanías y veremos el año que viene si vuelve a funcionar el tema. Esperemos que sí.
07 mayo 2013
Cerveza y tebeos (62)
Sangre de Barrio uno de los primeros trabajos de Jaime Martin cuenta la historia de uno de esos chicos del extraradio barcelonés, los primeros álbumes son de un costumbrismo marginal de aquellos ochenta de crisis, de litronas en los parques, de pequeñas extorsiones de jerarquía en las pandas de los que pasaban su tiempo en la calle a falta de alternativas, y la lucha por no caer en el crimen, por no acabar en una cuneta con un tiro, o una sobredosis, o en la cárcel. Cosa que se hace difícil y al final la historia pasa del costumbrismo a la serie negra más ortodoxa.
06 mayo 2013
Georges Méliès
Sábado por la tarde aprovechamos el paseo para ir al CaixaForum a ver las expos que están ahora, especialmente la de Georges Méliès, la magia del cine, una exposición sobre este director de cine lleno de fantasía y efectos fantásticos en los inicios del cine. La expo no está mal, empieza con los artilugios que antecedieron al cine en sí, y como en ellos ya se buscaba la fantasía para sorprender al público, y luego se centra en la figura del director francés, y allí vimos el Viaje a la luna, fantástica en su sencillez pero espectacular, en apenas 13 minutos cuenta una pequeña historia, y como con el tiempo se han ido alargando, pero el espíritu se mantiene. Cuesta pensar en la gente de la época quedando para ir al cine a ver un cuarto de hora de espectáculo.
Seducidos por el arte es la otra exposición que estaba abierta, un recorrido por la fotografía y como está replica aspectos de las pinturas anteriores a su existencia, curiosa pero quizás más especializada, no llegó a despertar el interés que podría tener el tema.
05 mayo 2013
Supercómic
Supercómic. Mutaciones de la novela gráfica contemporánea es un libro que recoge diferentes ensayos tebeísticos de cuya edición ha ido a cargo de Santiago García. No esta mal de vez en cuando leer sobre tebeos además de leer tebeos. Y la selección de autores es lo bastante entretenida para hacerlo interesante. Siendo el editor Santiago García, ya se sabe un poco cual va a ser la orientación general, y la selección de autores, sobretodo cuando se trata del primer libro del género de la editorial, los autores seleccionados están para asegurar el tiro, optando por los sospechosos habituales. Hay una concordancia generacional más o menos entre ellos, y por tanto una visión básica común en cuanto a los tebeos, la aproximación a la novela gráfica como movimiento actual en el medio, pero también con mucho peso al cómic norteamericano de superhéroes de siempre. Quizás me ha gustado más la primera parte del libro que la segunda, y de la mayoría de autores ya había leído cosas, ya sea en otros libros ya sea por seguir sus blogs. Y como muchas veces en esto del ensayo cultural, análisis de obras y tal, la cuestión está en buscar una correlación entre dos temas, y de forma más o menos ingeniosa justificar la causalidad o no que haya en esa correlación.
El primer ensayo del libro es un repaso de Eddie Campbell a los tebeos autobiográficos que ha ido leyendo, y como ha ido evolucionando el tema. El segundo Ana Merino relata su relación y admiración por la obra de los hermanos Hernández, David M. Ball habla sobre la obra de Chris Ware y como su enfoque del fracaso y la modestia intenta acercar el comic a la literatura. Raúl MInchinela habla del tiempo, una de las peculiaridades de los cómics en frente de otros medios, y se centra en como el tiempo en los cómics y su habilidad para poder mezclar universos es única. Su compañero Daniel Ausente opta por hablar también del tiempo, pero centrado en la memoria, como los tebeos son capaces de captar el momento o recordarlo. Max y Mireia Pérez crean a 4 manos una historieta para reflexionar sobre la creación de los tebeos intergenarional, y les queda muy bonita. Eloy Fernández Porta, habla de Miguel Ángel Martín, del ciberpunk de Castilla-León, y lo liga todo. Jordi Costa le ha gustado Shintaro Kago, y lo enlaza con el cine italiano de Dario Argento. Oscar Palmer hace un buen repaso a las nuevas formas del género negro en el cómic norteamericano, más o menos mainstream. Pepo Pérez, como no, habla de Frank Miller, y también del resto de cómics de superhéroes y como representaban las ideas políticas de la época. Y Fernando Castro Florez no tengo muy claro de que habla, pero lo hace entorno a Watchmen, que será que no ha dado para hablar ya, y lo hace con un ensayo con 151 notas al pie que casi ocupan más que el texto (o sin casi). Y acaba el tomo Alberto García Marcos con una entrevista a Emmanuel Guibert, que se hace corta por interesante y con más espacio seguro se le sacaba mucho más.
En general interesante, supongo sobretodo para lectores habituales de tebeos, más que quizás para el lector ocasional que quiera profundizar un poco, al que parece esta orientado el libro, buscando abrir espacios y nichos de lectura. Esperemos que lo consigan, no estaría poder contar con un libro anual de ensayos sobre tebeos, si es en un libro tan bonito y editado con cuidado como este mejor. Una especie de Comics Journal de aquí. A ver si hay continuidad, y variedad en los ensayistas, a mí se me ocurren unos cuantos nombres para otro volumen, y es que aunque el mundillo sea pequeño, y quizás se pueda utilizar el número de Mandorla para estudiar los grados de separación de lo que seria la novela gráfica española (como un número de Bacon), hay suficiente variedad ahí fuera para dar visiones entretenidas sobre tebeos. Luego ya sería cosa de filias y fobias.
El primer ensayo del libro es un repaso de Eddie Campbell a los tebeos autobiográficos que ha ido leyendo, y como ha ido evolucionando el tema. El segundo Ana Merino relata su relación y admiración por la obra de los hermanos Hernández, David M. Ball habla sobre la obra de Chris Ware y como su enfoque del fracaso y la modestia intenta acercar el comic a la literatura. Raúl MInchinela habla del tiempo, una de las peculiaridades de los cómics en frente de otros medios, y se centra en como el tiempo en los cómics y su habilidad para poder mezclar universos es única. Su compañero Daniel Ausente opta por hablar también del tiempo, pero centrado en la memoria, como los tebeos son capaces de captar el momento o recordarlo. Max y Mireia Pérez crean a 4 manos una historieta para reflexionar sobre la creación de los tebeos intergenarional, y les queda muy bonita. Eloy Fernández Porta, habla de Miguel Ángel Martín, del ciberpunk de Castilla-León, y lo liga todo. Jordi Costa le ha gustado Shintaro Kago, y lo enlaza con el cine italiano de Dario Argento. Oscar Palmer hace un buen repaso a las nuevas formas del género negro en el cómic norteamericano, más o menos mainstream. Pepo Pérez, como no, habla de Frank Miller, y también del resto de cómics de superhéroes y como representaban las ideas políticas de la época. Y Fernando Castro Florez no tengo muy claro de que habla, pero lo hace entorno a Watchmen, que será que no ha dado para hablar ya, y lo hace con un ensayo con 151 notas al pie que casi ocupan más que el texto (o sin casi). Y acaba el tomo Alberto García Marcos con una entrevista a Emmanuel Guibert, que se hace corta por interesante y con más espacio seguro se le sacaba mucho más.
En general interesante, supongo sobretodo para lectores habituales de tebeos, más que quizás para el lector ocasional que quiera profundizar un poco, al que parece esta orientado el libro, buscando abrir espacios y nichos de lectura. Esperemos que lo consigan, no estaría poder contar con un libro anual de ensayos sobre tebeos, si es en un libro tan bonito y editado con cuidado como este mejor. Una especie de Comics Journal de aquí. A ver si hay continuidad, y variedad en los ensayistas, a mí se me ocurren unos cuantos nombres para otro volumen, y es que aunque el mundillo sea pequeño, y quizás se pueda utilizar el número de Mandorla para estudiar los grados de separación de lo que seria la novela gráfica española (como un número de Bacon), hay suficiente variedad ahí fuera para dar visiones entretenidas sobre tebeos. Luego ya sería cosa de filias y fobias.
30 abril 2013
Cerveza y tebeos (61)
Shigeru Mizuki es uno de los grandes mangakas de la historia, durante la segunda guerra mundial perdió uno de sus brazos, pero no sus ganas de dibujar, y a su vuelta aprendió a hacerlo con el otro, y recuperó mucha de la mitología de monstruos japonesa en su obra, con la que se ganó el respeto y admiración de muchos. Ahora en su autobiografía cuenta como fue su niñez, y lo dura que fue la experiencia de la guerra, aunque una vez les dieran cervezas. Magnífico.
25 abril 2013
Entre extraños
Entre extraños de Jo Walton es un auténtico peñazo, hacía tiempo que no me tropezaba con un bodrio de tamaño calibre como este libro, y me cuesta explicarme como he tenido las narices de acabarlo. Quizás esperando un giro o una sorpresa al final que justificase su premio Nébula, sus nominaciones al Hugo, las buenas críticas, o algo. Pero nada de nada, no pasa nada, es un bodrio, encima escrito en primera persona como si se tratase de un diario de una adolescente. Pero de lo peor, no hay que ser muy listo para ver que hay mucho de autobiográfico. En resumen la adolescente que vive a finales de 1979 principios de 1980, es una friki de cuidado, con una familia desestructurada, se va a una escuela de señoritas pijas inglesas, se hecha un noviete, y acaba como bien con la familia y asumiendo sus traumas. Y ya está, tócate las narices, donde anda la ciencia ficción, bueno en que la pava se dedica a leer compulsivamente libros del género, y no hace más que comentarlo durante todo el libro, y a quién coño le importa. Y la fantasía, pues que la pava ve hadas. Y podría estar en el siglo XVIII como en los 80, porque ni una mención a la época, no le interesa la música, no le interesa la ropa, está por encima de todo eso, a ella literatura y ver hadas en los bosques. Su magia no es magia, es una especie de autoreligión para convencerse a sí misma. Da igual, que no se que le vieron, que si solo por ser una friki lectora cae en gracia a los frikis del género y de ahí los premios, pero es un bodrio de narices, nada que contar a parte de lo lectora que es, nada pasa, nada. Aburrida, tocho, y sin ningún interés. Ni se acerquen, sus pilas contienen seguro cosas millones de veces más interesantes. A veces pasa que te tropiezas con una cosa de estás, nunca mais Jo.
23 abril 2013
Cerveza y tebeos (60)
SuperLópez es genial, y lo sigue siendo, con escenas como está la tranquilidad que le da al superhéroe, el saber profundo que representa esta escena de Los Recortaplanetas, uno de los últimos álbumes de Jan, donde cuando el héroe no sabe que hacer, se queda tranquilo en pijama viendo la tele en casa y disfrutando de una cerveza. Esperemos disfrutar muchos años más de las aventuras de SuperLópez.
16 abril 2013
Cerveza y tebeos (59)
Era difícil que no apareciera la cerveza en un manual de hombría como es el Ser un hombre: Cómo y Por qué de Albert Monteys, que en 24 páginas es capaz de dar las claves para convertirse en un hombre de verdad y no en uno de esos metrosexuales plañideros llenos de incertidumbre en los que la especie parece haberse convertido en esta modernidad. Divertido tebeo publicado por Caramba con un Monteys igual de punzante que en las dosis del Jueves, pero más suelto y experimentador.
15 abril 2013
Món Llibre
Y el domingo por la mañana cambiamos de escenario y nos fuimos a otro festival de papel impreso, que se adapta a las nuevas circunstancias familiares, el Món Llibre, un festival pensado para llevar a la lectura a los niños, organizado por el ayuntamiento, con la colaboración de más de 40 editoriales dedicadas al libro infantil, las bibliotecas, el CCCB y el MACBA, el parque que los rodeas, todo se llena de espacios donde se trata de fomentar la lectura desde abajo. Paseamos por allí el domingo por la mañana, aunque nuestro bicho todavía no esta por leer, al menos empieza acoger y lanzar libros, y no se lo paso mal. Múltiples espacios dedicados a diferentes actividades, escenario con música infantil, rincón de cuenta cuentos, talleres, una biblioteca donde ver publicaciones de las diferentes editoriales, en el Hall nos encontramos a Gallardo pintando las ideas de los niños, e incluso un Makoki cuando le pidieron un psicópata. Y solo dos stands de venta, los de las librerías de los museos donde se hacía el encuentro. Muchas familias con niños pequeños, que aprovechan la actividad, muy buena pinta todo actividades que se agradecen, y esperemos tengan continuidad para disfrutarlas con el bicho más grande. Inevitable pensar en el salón del cómic que se celebraba durante el mismo fin de semana, y pensar como este puede copiar muchas de las cosas que vimos en el Món Llibre, y seguro que con niños pequeños entre las dos opciones no se equivocarían en escoger esta en lugar de ir a la Fira.
14 abril 2013
31 Salón del Cómic y el GRAF
Uno de los dibujos de Tokyo de Flourent Chavouet.
Tinta del original para la portada de Nobrow de las aventuras del Oficinista Japonés de José Domingo.
Los tebeos donde aparecían los dibujos de Ambrós.
De la exposición sobre el Western destacaban los originales de Calpurnio.
Fin de semana de tebeos en la ciudad, un año más tocaba el Salón del Cómics de Barcelona,31 ediciones ya, y las sensaciones tras la visita este año han sido algo extrañas. Hubo cierta polémica al finalizar el año pasado el saló, porque parece se había perdido el centro de gravedad sobre el cómic en si mismo, y se ha había convertido en algo parecido a un anuncio de películas y videojuegos (algo parecido quieren hacer con el ya veremos museo del cómic, cosa triste). Parece que los organizadores del Salón habían tomado nota de las críticas y algo se ha movido entre el año pasado y este. Han surgido alternativas, como el Kboom, el GRAF. Y dentro parece que se ha movido algo, pero no se yo si en la dirección que toca. La crisis y la evolución propia del medio hace que los planteamientos de siempre hayan quedado obsoletos. O esa sensación tengo.
Seguimos nuestra costumbre y acudimos el sábado al salón, ya por la mañana, y empezamos por localizar a los colegas y compañías para pasar el día por allí, algunos optaban por salir del salón, otros empezamos alguna cola para pillar firmas. Y alguna recogimos, aunque la mayoría ya las conseguimos el día anterior en las jornadas del FNAC. Luego a ver las exposiciones. Las del año pasado estaban mejor, o esa sensación tengo. Aunque este año parece que el emplazamiento estaba más cuidado, tampoco es que varíase mucho del año pasado.
La primera que vimos la dedicada a los cuadernos de viaje, o las libretas de esbozos, que envidia ese dominio de las lineas y las acuarelas o los lápices de colores, sentarse y hacer un dibujo de lo que se ve, es tan genial. La expo se me quedo corta, por el gusto del tema, y lástima no contase con más originales y menos reproducciones. Del mainstream americano había dos expos una dedicada a Superman por su 75 aniversario, con algún original americano ya antiguo interesante y con muchas muestras del trabajo de españoles para DC en los últimos años. Algo parecido en la exposición dedicada a la Patrulla-X y Los Vengadores, aunque había más páginas de clásicos de los 70-80 y también páginas de autóctonos. Espectacular el nivel de los españoles en tebeos USA, chulo ver originales de David Aja, y remarcable la evolución de la distribución narrativa entre los 70 y la actualidad. Estas expos están en la línea de la de Spiderman del año pasado, y bueno, como me he alejado del tema superhéroes no se apreciar si realmente tienen el público que se supone para ponerlas en la entrada, supongo que sí, que las pelis deben tirar lo suyo.
La expo de actualidad del salón fue la que recopilaba humor gráfico alrededor de la crisis, muchas viñetas conocidas, y algún autor por conocer, interesante, pero algo coja, y muy separada del resto de expos. Sigo teniendo la impresión que las exposiciones aprovechan una pared desnuda antes que buscar un espacio propio... Parecido pasa con las dedicadas a los ganadores del año pasado, la de José Ortiz, premio del Gran Salón, tenía una buena cantidad de originales y páginas, impresionantes. Pero luego la del ganador de mejor obra se queda muy corta, y ponerla en las paredes de la salida, pues... como el año pasado, y mira que las páginas de José Domingo son bonitas de ver, un trabajo espectacular. La de Lola Lorente parecido. Y luego ya colgar cuatro fotocopias de la portada del fanzine Usted en una columna no se puede llamar exposición. Al menos este año han pensado en mostrar a los nominados en una expo donde poder consultar su obra, si todavía se encontraba colgada, que alguna voló. Esta bien poder ojear las obras nominadas, seguro alguna compra se certifica ahí.
Las exposiciones fuertes erán la de Ambrós, homenaje al dibujante del Capitán Trueno, espectaculares originales y páginas del maestro, pero entiendo que es una expo que no puede estar pensada para el público en general, y quizás es una muestra del envejecimiento de los que montan estas cosas, es historia del cómic hay que presentarlo así, encuadrarlo, ya no se puede hacer pensando que es el guiño a los tebeos que leían los padres de los niños que van al salón, si acaso será de los abuelos, y esos ya no van. Queda un poco rancio, alejado del interés general. Que ya está bien si lo que se quiere es divulgar la historia, pero no cuadra con una feria comercial que es lo que parece ha decidido potenciar Ficomic. Y algo parecido pasa con la exposición central, dedicada a los cómics del Oeste, Western y tal, no hay una moda del Oeste ahora mismo, parece un género anticuado. Pero hay que reconocer que ha dado obras y autores importantes del cómic, de hecho la selección de originales era simplemente brutal, con páginas de todas las épocas y estilos, quizás yo hubiese una selección cronológica y autoral más que por escenarios, pero la selección de páginas era magnifica. Otra cosa era lo que los tebeos del Oeste puedan llamar al público en general, y por lo que vi, y lo que me comentaron, gracias al ir acompañado por gente que iba por primera vez a un salón del cómic, es que de interés por el Western poco o nada. Lamentablemente los recortes y limitaciones presupuestarias también se notan en las exposiciones, y por ejemplo este año no había una selección de autores actuales dando una visión del tema, como si la hubo con los zombies o los robots.
Alvaro Ortiz, un nominada currándose las dedicatorias.
Juan Berrio, otro de mis nominados favoritos, haciendo viguerías en los libros.
A parte de las exposiciones el otro aspecto del Salón siempre es acercarse a las novedades y a los autores. Este año la verdad que se nota la crisis, los stands de las editoriales son más pequeños, hay novedades pero quizás menos o menos interesantes que otros años, hay editoriales que fueron grandes y alrededor de las que prácticamente giraba todo el salón que ahora mismo tienen una presencia muy limitada, la industria se ha fragmentado. Y los hábitos de compra han evolucionado, a las tiendas no les salen las cuentas para ir al Saló, a las editoriales, pues depende del tamaño, pero lo de arreglar el año con el saló parece que no acabe de funcionar ya. Y luego esta la rebelión de este año, muchas de las independientes más pequeñas han decidido alejarse de Ficomic, cuando está ha dejado de responder a sus necesidades. Quizás eso también se note en el ambiente, a parte de que no tenía mucho interés en acercarme a según que sitios por la falta de novedad, ver lo de siempre, se echaban en falta la presencia de esas independientes que en general son las que aportan las novedades y la vitalidad al medio, nuevos autores y tal, y casualidad son los que más interés me generaban. Así que menos firmas este año. Y desde luego menos compras, uno ya las hará tranquilamente en su tienda habitual, o por internet, lo que contaba de los hábitos de compra, la gente ya no carga en el saló, encontrar los tebeos es más fácil y no hace falta esperar al saló.
De todas formas y pese a todo nos lo pasamos bien en el salón, porque es una fiesta de tebeos, y te encuentras con los amigos de toda la vida, los lectores ocasionales y es un día en que puedes abusar y hablarles de tebeos y te dejan. Y ves a gente que no veías hace tiempo, y charlas y miras cosas. Y encuentras autores, que dedican sus obras, y ese contacto es impagable, incluso con algunos puedes hablar casi como amigos, Álvaro Ortiz es un tío super amable accesible, Juan Berrio es un encanto de persona, y hace unas dedicatorias tan deliciosas como sus tebeos, y así un montón más, Josep Busquets, Fernando Blanco, etc, etc. Otra cosa es el público, Pepe Larraz se curraba unas dedicatorias increíbles, pero tardaba lo suyo, así que no la tengo, pero claro si tiene una cola de aficionados que casi le doblan la edad pidiendo unas láminas increíbles... Yo ya digo siempre he sido más de la novedad, de pasarme por la zona de fanzines, y algo acaba cayendo, aunque sea el nuevo de las historias de Tito de Arnau, que va y encima te regala un original, o conocer y saludar en persona a Joaquín Guirao, al que no hacía tan joven y del que su Bienvenido a Zaira es más que recomendable.
En otras circunstancias quizás habría dado más vueltas y pillado más, pero había otras cosas que hacer, que desde luego llamaban a gritos, así que salimos del Salón con una sensación rara, de que fallaba algo de otras veces, faltaba algo, un ambiente que quitaba las ganas de comprar, de entusiasmo, algo. Ficomic debería cambiar el planteamiento totalmente, de arriba a bajo, y hacer un plan para que en 5 años la cosa fuese totalmente diferente. Pero parece que eso no va a a pasar, no creo les interese a priori mucho ni sean conscientes de algunas de las necesidades. Y puede que yo tampoco tenga una visión muy general, sino más bien la de un aficionado de un tipo muy determinado, quizás el modelo Ficomic se ha ido alejando de mis intereses, no por ellos sino por mi. Ficomic sigue contando cien mil visitantes, y si eso es así y es su negocio, pues sea.
Nosotros a media tarde abandonamos el barco, y es que había otra fiesta montada, una alternativa o un algo más que llamaba como sirenas gritonas. Así que nos acercamos al GRAF, un encuentro de editoriales independientes, organizada por unos cuantos chalados por los tebeos como Borja Crespo, Iñaki de Entrecomics o la gente de Ilustation, que en los últimos años se han hecho con las fiestas no oficiales del Saló, donde se encontraba todo el mundo, y este año ya han montado la alternativa, para complementar más que competir con aquello que parece en Ficomic no tiene cabida. Y genial el evento, mucho ambiente, el local en seguida se quedo pequeño, interesantes las charlas, con un planteamiento muy diferente del de Ficomic, llevar a gente como Perez Andújar a hablar de aspectos relacionados con el tebeo siempre será una buena idea, si además el señor Ausente se prepara la selección de imágenes, pues miel sobre hojuelas. Y el contacto con los editores y autores allí si que es cercano, te encuentras con los habituales y compartes saludos con los que conoces, si acaso, la timidez en mi caso siempre por delante, pero genial llevarse las firmas de Pep Brocal, Carlos de Diego, ver los trabajos de Javi de Castro.Lo último de Apa-Apa. Y charlar con Danide, conocer al simpático de Jab, la siempre amable gente de Entrecomics y Pablo Ríos, coño era estar ahí y darse cuenta de una de esas cosas que te había faltado en el Saló por la mañana. Las cosas nuevas, las interesantes, el entusiasmo por lo que viene y no por una industria que ya nunca más volverá. Otro tipo de pasión por los tebeos, el descubrir y llevarte un fanzine hecho en Albacete.
Las dos cosas son partes de un todo, hasta ahora parecía que solo podían estar juntas de una forma, y alguna parte perdía, parece que las cosas se mueven y si no pueden estar juntas, pues cada una busca su camino. Como aficionado cuanta más variedad mejor, prefiero no tener que elegir entre unos o otros, porque a mi los tebeos me gustan en muchos aspectos y facetas, pero una cosa es la cabeza y otra el corazón, y en este claramente esta claro donde se lo pasó mejor, de hecho de entretenido que estuve ni pensé en hacer fotos. Un desastre el tema fotos, he perdido totalmente el hábito y el toque...
11 abril 2013
The economics of beer
The economics of beer editado por Johan M.S. Swinnen es un libro académico de esos que recogen varios capítulos escritos por distintos autores, hasta 29, que derivan de un congreso sobre aspectos económicos de la cerveza. Deriva del primer congreso de beeronomics, y aunque académico es de agradecer que no sea demasiado técnico, no demasiado, porque entre tablas y gráficos, alguna formula empírica de correlaciones se cuela. Pero se lee con interés y es bastante entretenido, siempre que el tema te interese claro. A me interesa el tema cervecero socioeconómico, y aprender cosillas, y de paso me entero como va el tema de análisis económico de estos fenómenos. Y bueno respecto a la economía como ciencia pues no he sacado muy buena impresión, parece todavía están en la edad media, más que nada se basan en observaciones y rollos empíricos, y a veces las conclusiones son que no tienen ni idea porque algo ha pasado o no. Digamos que si la economía fuese como la física (cosa que es simplemente imposible por definición) estaríamos hablando de un desarrollo como de la edad media, y no es que tenga que salir un economista como Newton, es que ni siquiera ha salido un Galileo. Hay unas escuelas de creencias, que encuentran una ecuación, y de ella tiran, y ale, así nos va, tirando de opiniones de Viena, y ecuaciones de Chicago. Así que la única forma de acercarme un poco a ver como hacen los economistas era a través de la cerveza, de la que ya tenía la intuición era uno de esos marcadores económicos que entendiendo te da mucha idea de lo que pasa a niveles más globales, así que hemos aprendido cosas.
Además del tema cervecero, a niveles de sociología y economía, que son realmente interesantes también hemos aprendido unas cuantas cosas:
El consumo per capita ha bajado, y cuando más cerveza se bebía fueron en los siglos XV y XVI, luego los gobiernos y las prácticas capitalistas acabaron con ello.
Si por el año 800 había regiones que ya utilizaban los lúpulos para conservar sus cervezas y darle sabor, en muchos lugares de Europa no fue hasta los siglos XV y XVI que empezaron a imponerse debido a la protección de las autoridades sobre el gruta, las hierbas que se usaban hasta entonces y a través de las que cargaban los impuestos.
En los Países bajos, fueron los productores de cerveza los que potenciaron que las ciudades tuviesen canalizaciones de agua pura, más limpia que la de los canales, y impulsaron las primeras leyes medioambientales para proteger el agua, por motivos económicos.
Los alemanes son muy suyos, su mercado de cerveza no tiene concentración por la protección que hacen de su mercado, usando la Reinheitsgebot como excusa, una de las leyes sobre alimentos más antiguas todavía en funcionamiento, hasta 1987 solo las cervezas que cumplían esa ley se podían vender en Alemania, luego la UE obligó a aceptar otros tipos de cerveza, que de todas formas siguen sin poder producirse en Alemania. LA ley tenía motivaciones puramente económicas vía impuestos y protección del mercado, libre mercado dicen, juas. (Les suena el tema alemán?) El mercado alemán de cerveza es realmente peculiar, sobretodo en comparación con el resto de países grandes productores y consumidores.
Otro mercado peculiar es el belga, capaz de conservar estilos propios peculiares, pero con un mercado limitado, mientras que la concentración del mercado esta en una o dos compañías que se han convertido en mega transnacionales, de esas que globalmente producen casi la mitad de la cerveza que se bebe en el mundo.
Otro país con fama de cervecero, Inglaterra, que no lo fue realmente hasta el siglo XVIII, cuando la guerra con Francia hizo que las importaciones de vino barato fuesen prohibidas y se potenciase el producto interno de cerveza. Nunca más se recupero el mercado de vino barato, ya que las autoridades lo evitaron mediante impuestos. Cosa que fue bien para los portugueses ampliando su mercado de vino, y convirtiendo el vino en la bebida de élite que es ahora. En cuanto potenciar la cerveza, el gobierno le intereso mucho el tema, pues prácticamente del 40 al 50% de los ingresos del estado provenían de impuestos al alcohol. Y además para facilitar el ingreso de esos impuestos les intereso potenciar las grandes compañías, y acabar con las pequeñas. El liberalismo lo inventaron ayer? Va a ser que no, tela con los gobiernos en todas las épocas.
Ahora en crisis, se supone que la gente bebe más o menos cerveza? Muchos dicen que más por las depresiones y tal, pero económicamente parece que es menos, los indicadores concluyen que la cerveza es un bien común, de esos que cuando hay dinero se compra y cuando no, pues pasando. El tema es que la cuestión no es lineal y tiene forma de U, los pobres no tienen para cerveza, y los ricos parece que pasan de la cerveza a buenos vinos y gin tonics. Así que un buen consumo de cerveza puede indicar una buena clase media saludable. El consumo de cerveza en Europa ha descendido en los últimos años.
No solo tener una clase media estabilizada, tener una población joven, un clima templado, una religión tolerante, son otros factores que influyen en que un país sea cervecero o no. En los años 60 Alemania, UK, la república Checa eran más cerveceros que hoy en día. En cambio España es ahora un país cervecero, el vino es muy caro.
Uno de los países cerveceros con una evolución industrial inusitada son los USA. Antes de la prohibición en los años 20 había muchas cerveceras. Tras la prohibición quedaron muy pocas, tan pocas que en los 70 prácticamente eran 3 o 4 que se repartían todo el cotarro. En los 80 hubo una guerra comercial entre grandes compañías, y el tema ha acabado en que hay dos grandes compañías, y las dos tienen control de capital de fuera de los USA. EL hecho que hagan un tipo de cerveza para el consumo masivo, y un cambio de las leyes a finales de 1970s, ha hecho que desde 1980 hayan aparecido más de 1700 cerveceras artesanas, cogiendo un nuevo nicho de mercado. Y que las cervezas importadas hayan ganado mucho peso, impresionante ver las cifras de la cerveza mejicana que se bebe en los USA. Marcas europeas hacían el truco de instalar una fábrica en Canadá, y con la marca Europea podía poner importada en los USA. La política que ha permitido o no las fusiones y compras de las empresas cerveceras en los USA también es acojonante, como han ido variando los criterios, y al final como quedo la cosa. Extrapolas a otros sectores y entiendes como estamos todos.
También interesante ver el efecto de la publicidad de masas, la aparición de la tele y los anuncios televisivos se demuestra como uno de los factores que fue acabando con las pequeñas cerveceras en los USA en los años 50-60. El poder de la tele, otro de los factores que ha convertido a Rusia en un país cervecero.
Curiosa la evolución de los nuevos mercados cerveceros, el hecho que en Europa Occidental se beba menos cerveza ha obligado a las grandes compañías a abrir nuevos mercados, y hay que recordar que la mitad del mercado mundial esta controlado solo por 4 empresas. Así que cuando cayo el muro, entraron en la Europa del este y se encontraron que no podían fabricar buena cerveza con las infraestructuras que habían, tuvieron que importar maltas, e invertir de forma vertical potenciando y modernizando la agricultura local.
Y casos curiosos lo de algunos de los BRICs. China es ahora mismo el mayor productor de cerveza del mundo, lo es por población, pero no por consumo per capita, que todavía beben poco. Y además una cerveza muy aguada, barata, pero que cada vez se consume más, como elemento social, clase media, ya saben. El mercado esta básicamente controlado por dos empresas locales, y las grandes que han intentado entrar se metieron unas leches considerables por el choque cultural. Algo parecido pasa en la India, donde si hay más presencia extranjera, pero también en producción muy local, y donde por motivos culturales la cerveza cuesta que entre, parece son más de whiskey. Y Rusia, esta si que se ha convertido en un país que bebe mucha cerveza y ya no tanto vodka, y además con una marca, la Baltika, controlada por Carlsberg, una de las grandes. Y el cambio en Rusia no encuentra una explicación sencilla, cambios políticos, cambios de leyes, anuncios en la tele, población más joven, cambio de hábitos, y luego un efecto red, del hecho que la cerveza sea una bebida social, para compartir momentos, que ha hecho que el crecimiento del consumo en ese país se haya multiplicado.
Como ven, muchas cosas curiosas se pueden sacar de ver que pasa con al economía de la cerveza, apasionante tema. Ahora mi tripa ya no es solo vicio, es tripa de intelectualidad cervecera.
Además del tema cervecero, a niveles de sociología y economía, que son realmente interesantes también hemos aprendido unas cuantas cosas:
El consumo per capita ha bajado, y cuando más cerveza se bebía fueron en los siglos XV y XVI, luego los gobiernos y las prácticas capitalistas acabaron con ello.
Si por el año 800 había regiones que ya utilizaban los lúpulos para conservar sus cervezas y darle sabor, en muchos lugares de Europa no fue hasta los siglos XV y XVI que empezaron a imponerse debido a la protección de las autoridades sobre el gruta, las hierbas que se usaban hasta entonces y a través de las que cargaban los impuestos.
En los Países bajos, fueron los productores de cerveza los que potenciaron que las ciudades tuviesen canalizaciones de agua pura, más limpia que la de los canales, y impulsaron las primeras leyes medioambientales para proteger el agua, por motivos económicos.
Los alemanes son muy suyos, su mercado de cerveza no tiene concentración por la protección que hacen de su mercado, usando la Reinheitsgebot como excusa, una de las leyes sobre alimentos más antiguas todavía en funcionamiento, hasta 1987 solo las cervezas que cumplían esa ley se podían vender en Alemania, luego la UE obligó a aceptar otros tipos de cerveza, que de todas formas siguen sin poder producirse en Alemania. LA ley tenía motivaciones puramente económicas vía impuestos y protección del mercado, libre mercado dicen, juas. (Les suena el tema alemán?) El mercado alemán de cerveza es realmente peculiar, sobretodo en comparación con el resto de países grandes productores y consumidores.
Otro mercado peculiar es el belga, capaz de conservar estilos propios peculiares, pero con un mercado limitado, mientras que la concentración del mercado esta en una o dos compañías que se han convertido en mega transnacionales, de esas que globalmente producen casi la mitad de la cerveza que se bebe en el mundo.
Otro país con fama de cervecero, Inglaterra, que no lo fue realmente hasta el siglo XVIII, cuando la guerra con Francia hizo que las importaciones de vino barato fuesen prohibidas y se potenciase el producto interno de cerveza. Nunca más se recupero el mercado de vino barato, ya que las autoridades lo evitaron mediante impuestos. Cosa que fue bien para los portugueses ampliando su mercado de vino, y convirtiendo el vino en la bebida de élite que es ahora. En cuanto potenciar la cerveza, el gobierno le intereso mucho el tema, pues prácticamente del 40 al 50% de los ingresos del estado provenían de impuestos al alcohol. Y además para facilitar el ingreso de esos impuestos les intereso potenciar las grandes compañías, y acabar con las pequeñas. El liberalismo lo inventaron ayer? Va a ser que no, tela con los gobiernos en todas las épocas.
Ahora en crisis, se supone que la gente bebe más o menos cerveza? Muchos dicen que más por las depresiones y tal, pero económicamente parece que es menos, los indicadores concluyen que la cerveza es un bien común, de esos que cuando hay dinero se compra y cuando no, pues pasando. El tema es que la cuestión no es lineal y tiene forma de U, los pobres no tienen para cerveza, y los ricos parece que pasan de la cerveza a buenos vinos y gin tonics. Así que un buen consumo de cerveza puede indicar una buena clase media saludable. El consumo de cerveza en Europa ha descendido en los últimos años.
No solo tener una clase media estabilizada, tener una población joven, un clima templado, una religión tolerante, son otros factores que influyen en que un país sea cervecero o no. En los años 60 Alemania, UK, la república Checa eran más cerveceros que hoy en día. En cambio España es ahora un país cervecero, el vino es muy caro.
Uno de los países cerveceros con una evolución industrial inusitada son los USA. Antes de la prohibición en los años 20 había muchas cerveceras. Tras la prohibición quedaron muy pocas, tan pocas que en los 70 prácticamente eran 3 o 4 que se repartían todo el cotarro. En los 80 hubo una guerra comercial entre grandes compañías, y el tema ha acabado en que hay dos grandes compañías, y las dos tienen control de capital de fuera de los USA. EL hecho que hagan un tipo de cerveza para el consumo masivo, y un cambio de las leyes a finales de 1970s, ha hecho que desde 1980 hayan aparecido más de 1700 cerveceras artesanas, cogiendo un nuevo nicho de mercado. Y que las cervezas importadas hayan ganado mucho peso, impresionante ver las cifras de la cerveza mejicana que se bebe en los USA. Marcas europeas hacían el truco de instalar una fábrica en Canadá, y con la marca Europea podía poner importada en los USA. La política que ha permitido o no las fusiones y compras de las empresas cerveceras en los USA también es acojonante, como han ido variando los criterios, y al final como quedo la cosa. Extrapolas a otros sectores y entiendes como estamos todos.
También interesante ver el efecto de la publicidad de masas, la aparición de la tele y los anuncios televisivos se demuestra como uno de los factores que fue acabando con las pequeñas cerveceras en los USA en los años 50-60. El poder de la tele, otro de los factores que ha convertido a Rusia en un país cervecero.
Curiosa la evolución de los nuevos mercados cerveceros, el hecho que en Europa Occidental se beba menos cerveza ha obligado a las grandes compañías a abrir nuevos mercados, y hay que recordar que la mitad del mercado mundial esta controlado solo por 4 empresas. Así que cuando cayo el muro, entraron en la Europa del este y se encontraron que no podían fabricar buena cerveza con las infraestructuras que habían, tuvieron que importar maltas, e invertir de forma vertical potenciando y modernizando la agricultura local.
Y casos curiosos lo de algunos de los BRICs. China es ahora mismo el mayor productor de cerveza del mundo, lo es por población, pero no por consumo per capita, que todavía beben poco. Y además una cerveza muy aguada, barata, pero que cada vez se consume más, como elemento social, clase media, ya saben. El mercado esta básicamente controlado por dos empresas locales, y las grandes que han intentado entrar se metieron unas leches considerables por el choque cultural. Algo parecido pasa en la India, donde si hay más presencia extranjera, pero también en producción muy local, y donde por motivos culturales la cerveza cuesta que entre, parece son más de whiskey. Y Rusia, esta si que se ha convertido en un país que bebe mucha cerveza y ya no tanto vodka, y además con una marca, la Baltika, controlada por Carlsberg, una de las grandes. Y el cambio en Rusia no encuentra una explicación sencilla, cambios políticos, cambios de leyes, anuncios en la tele, población más joven, cambio de hábitos, y luego un efecto red, del hecho que la cerveza sea una bebida social, para compartir momentos, que ha hecho que el crecimiento del consumo en ese país se haya multiplicado.
Como ven, muchas cosas curiosas se pueden sacar de ver que pasa con al economía de la cerveza, apasionante tema. Ahora mi tripa ya no es solo vicio, es tripa de intelectualidad cervecera.
10 abril 2013
09 abril 2013
Cerveza y tebeos (58)
Antes de Astérix y Obélix Goscinny y Uderzo crearon Umpa-pa, las aventuras de un indio y un francés con peluca colonial, y antes de acabar las historietas con un banquete de jabalíes pues alguna de ellas acababa con unas buenas jarras de cerveza, agua amarga que hace espuma. Ya se notaba el humor y los dibujos que debido a un cambio de editorial después se convertirían en las aventuras de los galos indomables.
08 abril 2013
Kewpie
Una de esas pequeñas historias de globalización que tanto me gustan Lo que ven arriba es un muñeco que nos han traído adrede desde Japón, vimos uno similar en un restaurante japonés en Barcelona, donde lo prestaron para entretener a nuestro bicho mientras comíamos y comían el resto de clientes. Nos hizo especial gracia, sobretodo por el parecido y la empatía que recibía de nuestro bicho. Nos quedamos con el muñequito, que parecía una de esas cosas típicas de Japón.
Pero como de típico, es un bebé Buda, algún tipo de bebe de relato tradicional japonés? Qué es este muñequito. Parece que aunque no este en todos los sitios si se puede encontrar con relativa facilidad, sino no habría llegado a nuestras manos. Y luego se trata de investigar un poquito para saber algo más del bicho. Cabe decir que en la espalda lleva representadas unas pequeñas alitas, y buscando y tal dimos con el nombre al menos del genérico de este tipo de muñecos. Se trata de una kewpie doll, una muñeca kewpie. A principios de siglo XX Rosie O'Neill creo unas ilustraciones de unos bebes con pequeñas alitas basados en cupido, del que fonéticamente deriva el nombre, esta norteamericana se forró literalmente cuando la industria juguetera empezó a fabricar muñequitos con esta forma. Y la principal fábrica que tuvo gran renombre estaba basada en una población alemana de gran tradición juguetear, Ohrdruf desde 1913.
Y como llega a Japón, pues como grandes asimiladores de todo lo que llega de fuera, la moda de los muñecos kewpie parece también llego a Japón, como no podía ser de otra forma, con esa estética tan peculiar, ojos grandotes, caras redondas, las alitas, es todo tan kawaii que no podía fallar en la asimilación por parte de su cultura. Pero el hecho de que perdure hasta nuestros días, cuando en occidente solo son conocidas por los coleccionistas, y su éxito de hace más de un siglo está bastante olvidado. Olvidado en cuanto al modelo original, por que los rasgos de este tipo de muñecas ha sido y es una constante. Pero volviendo a Japón, como es que ellos no han perdido el gusto por el original, y se pueden encontrar copias en plástico. Pues debido a una mayonesa, una de las más populares de Japón, que se llama kewpie, y obviamente como logo tienen un muñequito clavado al de la foto. Con lo dados que son en Japón a las mascotas, es obvio que esta sigue con vida, y se puede encontrar hasta en un restaurante de Barcelona. Luego hay todo un movimiento coleccionista, y claro en Japón más que en ningún otro lado.
Y porque a nuestro bicho le encanta el muñeco, tanto que prácticamente no lo ha soltado desde que lo tiene. Pues parece que hay la naturaleza humana entra en juego. Estos muñecos parece resaltan ciertos rasgos que tienen la mayoría de bebés humanos, esos ojos grandes, caritas redondas, frentes anchas, algo que hace saltar un resorte, de hecho en psicología de la evolución, derivada de la etológia, estudian que hay ciertos rasgos en los bebés que atraen y enternecen a los cuidadores de estos para que hagan eso mismo, cuidar de ellos, y a ese efecto se le llama, tachán, el efecto muñeca kewpie (kewpie doll effect). El hecho que nos haga una gracia especial un muñeco que anuncia mayonesa en Japón es al parecer causa de la evolución humana, que cosas se aprenden.
Mirando Ohrdruf en el mapa veo que esta en Turingia, y eso me hace recordar que muñequitos similares se veían por algún escaparate de antigüedades, a lo mejor algo de información se guarda en el subconsciente.
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