08 diciembre 2009

Puente de mercados

Pues hemos aprovechado el puente de la purísima constitución para volver de visita a tierras germanas, y como lo inevitable en estas épocas es pasear por los mercados navideños eso hemos hecho. Al llegar un paseíto por el de Erfurt, que con la tontería ya van 4 años que paso por él, y siempre es lo mismo, ni una variación, comprobado... Curioso también el vuelo, con Lufthansa, Barcelona Erfurt con escala en Munich. Siempre que hay escalas te toca sufrir por la puntualidad de los vuelos, y como era de esperar el de Barcelona salió con retraso, por suerte menos de 15 minutos respecto a lo que tenía prevista la salida el segundo avión, que como era un vuelo interno pequeño, en un bimotor de hélice, y era el único que hacía el enlace, al salir corriendo nervioso del avión, con prisas, bien al encontrarse a un tipo con el cartel de Erfurt, me identifiqué, ascensor cerrado, furgoneta en la pista, directo al avión, allí en la escalera la azafata ya esperando, el resto de pasaje mirando y tu allí como en una escena de película... A sentarse en un asiento de pasillo y ventanilla a la vez, ya he dicho no era un avión muy grande, ni lo es el aeropuerto de Erfurt.

Al día siguiente a pasear por el mercado de Jena, más pequeñito, pero punto de encuentro con los colegas que hay por allí, y con la Jenaer bier, la cerveza local que es toda una delicia...

Y recordar lo que viene a ser Alemania, primera horas de la tarde, ya no hay luz natural, que sol no se ha visto, y la temperatura bajita. No para los alemanes claro, que se quejan de estos inviernos tan cálidos. Pero viniendo del relativo solecito de Barcelona, de no tener ni que coger la chaqueta al mediodía, de cielos azules... Pues el contraste con el gris de allí se nota, pero se compensa con esas cervezas, con algún bratwurst, y con la agradable compañía.

Y otro día, pues se va uno de excursión a Leipzig, que no por haber estado allí varias veces, uno no deja de encontrar siempre algún detalle nuevo, como este viejo rotúlo de la vieja DDR, Mehr lessen wissen können, me encanta este típo de porpaganda y obsolescencia combinada.


Y como no, también a pasear por el mercado de la ciudad, y comernos un bratwurst de medio metro y 200 gramos de carne de cerdo. Y comer dulces húngaros. Y tomarnos unas cervezas de esas que solo se hacen en un restaurante de la ciudad, o cenar un snitzel gigante, en el snitzel culture. Así se entretiene cualquiera...

Y poco más dan a penas tres días, un madrugón de narices para el vuelo de vuelta, Leipzig Düsseldorf Barcelona, esta vez sin retrasos.

5 comentarios:

Marta dijo...

Mercados de navidad centroeuropeos... eso se echa de menos por aquí

Pepi Toria dijo...

Qué bien se lo ha pasao...
¡so ladrón! ;)

Roque dijo...

welcome back !

manu dijo...

Tiran las alemanias, eh? Va bien cambiar de aires de vez en cuando.

kike dijo...

la bella Erfurt..

bonita..

y mejor avion.. que le estuvieron esperando y es un detalle.

Es loq ue teinen los viajes de tres dias.. habrian de ser de 4 o de 5