22 julio 2023
Guía para viajar en el tiempo a la Inglaterra Medieval
21 julio 2023
Así se pierde la guerra del tiempo
19 julio 2023
Benvinguts a Grimwood
28 mayo 2023
Ciudad de Jade
27 mayo 2023
El país dels Sabirs
26 mayo 2023
Educar sense cridar
06 abril 2023
17 equations that changed the world
05 abril 2023
Gran guía visual del cosmos
Gran guía visual del cosmos de Toshifumi Futamase y Toshihiro Nakamaru
con las ilustraciones de Yu Tokumaru. Un fantástico libro ilustrado para todas las
edades lleno de los conceptos más actuales de la astronomía perfecto
para repasar y actualizar lo que habías aprendido, una puerta de entrada
para conceptos de la física de los astros. Y es que la ciencia a avanzado mucho en todos los campos y en la astronomía también, y no esta de mal actualizarse un poco. El libro es bonito y se lle bien del tirón y eso que esta pensado más para consulta y despertar la curiosidad. Quizás muy japonés en algunas cosas, pero tampoco está mal salir de la visión anglosajona habitual.
20 febrero 2023
Guàrdies! Guàrdies!
Guàrdies! Guàrdies! de Terry Pratchett. Habíamos leído a Pratchett en varios idiomas y ahora también lo hemos hecho en català. Y hay que reconocer que la traducción de Ernest Riera no está nada mal, y sabe mantener el tono original, con una traducción que dado la cantidad de juegos de palabras y con el lenguaje que usaba el inglés sencilla no era. Está es una de las novelas del Mundodisco más celebradas y apreciadas, al parecer. Y resulta simpática, pero sigo sin pasar de ese nivel, es entretenida, se deja leer, tiene sus buenos momentos, y esa crítica social de fonda tan inglesa. Que bien, pero que me cuesta a mi entrar en el universo de Pratchett. Unos guardias funcionarios que se ven enfrentados a un dragón sorprendente, los extraños giros que les van a convertir en los salvadores de la ciudad. Posiblemente seguiremos leyendo a Pratchett de vez en cuando, pero no va a ser ese autor a devorar todo lo que haya escrito.
31 enero 2023
El gran libro del humor español
El gran libro del humor español de Jaime Rubio Hancock. Un repaso a lo que ha sido el humor popular en España durante los últimos 100 años, analizando las tendencias mayoritarias, sus orígenes y sus influencias aunque quizás no tanto las motivaciones de esos estilos, aunque si que lo hace en parte, es un ensayo más periodístico que sociológico, aunque tiene un poco de todo. A veces las opiniones de Rubio no coinciden con las que pueda tener, pero son interesantes para tener otra visión. También cuenta que se comparte generación con el autor y eso hace que muchas de las referencias mencionadas y su contextualización nos suene de sobra. A veces se queda en la anécdota, otras veces parece que da con alguna reflexión interesante. Pero en definitiva un buen libro para tener una perspectiva general del humor reciente en este país. Aunque le faltaría un índice onomástico al final. Pero tiene a Chiquito caminando en el borde las páginas.
09 enero 2023
Reseñas en las naves (12)
Como de costumbre, aquí va el listado de las reseñas en 13 millones de naves del segundo semestre de 2022.
- Loba boreal. Núria Tamarit. La Cúpula 2022.
- Ensayo de la vida real. Alexa Paulette y Rebeca Peña. Liana Editorial 2022.
- Siempre nos quedará Pamplona. Jason. Astiberri 2022.
- Hugo-go-go. El eco rebelde. Ilaria Mattioni y Emanuele Racca. Liana Editorial 2022.
- ¿El nacimiento de una Nouvelle Bruguera?
- Las aventuras de Passer P. Malta. Andrés Magán. Bang 2022.
- La sala de los espejos. Liv Strömquist. Reservoir 2022.
- Cosmic Detective. Jeff Lemire, Matt Kindt y David Rubín. Astiberri 2022.
- Canción para hundir flores en el mar. Oliver Añón. Bang 2022.
- Feminism Art. Valentina Grande y Eva Rossetti. Liana Editorial 2022.
- Fatty. El primer rey de Hollywood. Julien Frey y Nadar. Astiberri, 2022.
- Paco. Manos rojas. Velhmann y Sagot. Norma 2022.
Y a ver que nuevos tebeos y reseñas nos depará el nuevo año.
27 diciembre 2022
Algunos tebeos del '22
Volvemos a nuestra tradicional lista al cabo del año. Volvemos a seleccionar algunos de los tebeos leídos durante el año que más me han llamado la atención. Y tal como está el mercado apenas hemos leído ni un 5% de todo lo publicado, y eso son casi 200 tebeos. O el mercado está más que saturado o se ha ampliado la base lectora. O las dos cosas a la vez, seguramente. El manga vive otra época de ebullición masiva mientras el tebeo hecho aquí vive en la precariedad. Un mundo de extraños equilibrios. Y las plagas que siguen, pandemia, guerras, inflación. Y la vida, eso que te atropella mientras haces planes. Así que ha sido un año raro de lecturas, de sensación de haber leído buenas cosillas pero que será difícil de tener claro cuáles serán esos tebeos que perdurarán al tiempo. Y otra sensación que se repite cada año, la de dejar cosas en las estanterías de la librería, porque el dinero, el espacio, el tiempo son cada vez más finitos, y a veces el formato, el precio, el tema o la coincidencia de títulos hace que allí se queden, cada vez más en la librería. Todo esto para decir lo de siempre, esta selección es personal, totalmente personal, solo refleja mis lecturas, que se acercan a mis gustos, y son los mismos que todos los años.
Así que como siempre, lista numerada pero sin clasificación. 10 títulos nacionales, tal como entiendo yo que sea un título nacional (y en eso soy poco ortodoxo y me hago pocos problemas). Otros 10 de procedencia europea, 5 para los que vienen de los Estados Unidos o del resto del mundo, a excepción del manga, que tiene sus otros 5 seleccionados. El formato que he convertido ya en tradición en este blog.
#Nacional
Vamos a ello:
- La Falla de Carlos Spottorno y Guillermo Abril. Nueva colaboración entre Abril y Spottorno, que combina esas fotografías con la narración de las cicatrices del continente. La frontera entre Austria e Italia, mirar al pasado para plantear el futuro.
- Grito nocturno de Borja González. Es tan bonita la línea clara de González, tan precisa, que te deja atrapado y caes sin remedio en los brazos de sus brujas, de sus fantasmas, de sus historias de memoria y de la vida misma.
- Sexo de mierda de Camille Vannier. Recopilatorio de esas anécdotas escatólogicas, vergonzantes y terriblemente divertidas alrededor del sexo y ese dibujo a lápiz de colores que las redondea.
- Garafía de Elías Taño. No es novedad del año, pero no podíamos dejar pasar esta historia de memoria histórica, de los que tuvieron que irse a buscarse la vida y de las que se tuvieron que quedar y buscársela a solas. Y con un estilo gráfico tan personal como atractivo.
- La pequeña genia y la partida de shantraj de Álvaro Ortiz. Un fijo en mis gustos, esta vez con un tebeo para peques de todas las edades, un cuento oriental con su sello personal. Divertido e ingenioso.
- Loba boreal de Núria Tamarit. Otra revisitación al mundo clásico, en este caso al norte de Jack London y la fiebre del oro pero con un punto de vista femenino y feminista. Y con esos colores maravillosos de Tamarit.
- Chacales de Nadia Hafid. La fría y geométrica línea de Hafid de nuevo dando un tajo certero a la sociedad que nos rodea; la soledad, la salud mental, la ira.
- Una tarde con Himmler de Alfonso López. Completa la trilogía con la que explica el pasado mezclándolo con los personajes clásicos de Bruguera. En está ocasión las hermanas Gilda de Vázquez se cruzan con los hermanos Marx y con Himmler, y recupera ese humor absurdo en un nuevo tebeo que demuestra la mucha vida que todavía tienen nuestros clásicos.
- Un viaje por las letras de Pedro Cifuentes. Un repaso a ritmo frenético a la historia de la literatura con lo básico para los jóvenes y con un soporte gráfico que no son solo dibujos acompañando a un texto.
- Superlópez. Sueños Frikis / Deikoon. Las futurísticas aventuras de Rich Tex Format de Jan. Este año hemos despedido con tristeza las aventuras de SuperLópez, con una aventura de fantasía épica. Por suerte no nos hemos despedido de Jan, que sigue en forma ofreciendo nuevos tebeos con su dinámico dibujo.
Algún tebeo más ha habido como el Rara avis de Raúl Deamo y Tyto Alba o el Diez mil elefantes de Pere Ortín y Nze Esono Ebalé que combinados sirven para repasar el pasado colonial español en Guinea. Otro cuento de fantasía con nuevas miradas como el Espada de Anabel Colazo. Y otros que se habrán quedado por leer.
#Europeo
- Atom Agency 2. Pequeña Escarabajo de Yann y Olivier Schwartz. De nuevo aquí con el segundo volumen de la serie, mucho más centrados en los personajes que en la trama y aún así una delicia de línea clara y aires clásicos de BD.
- El árabe del futuro 5 de Riad Sattouf. Sigue la saga familiar de Sattouf, con su entrada en la pubertad y un giro familiar con su padre que revela mucho del porque de la serie.
- Un año sin Cthulhu de Smolderen y Clerisse. Tercera década que tratan los autores, con ese estilo que refleja la época y una historia de misterio, con videojuegos, rol y monstruos ancestrales.
- Seguir dibujando de Coco. Impresionante relato en primera persona de Coco de los atentados de Charlie Hebdo y sus profundas heridas. Como el dibujo es su única tabla de salvación. Coco es una dibujante increíble y relata con una potencia que te deja tan absorto como tocado.
- Lucky Luke Choco-Boys de Ralf König. Pues ha encajado perfectamente el universo de Lucy Luke y el de Ralf König; mucha ironía, buenos gags, homenajes y guiños y sobre todo mucha tolerancia. Que lujo poder juntar buenos autores y buenos personajes.
- El cantar de Renart de Martis y Martin. Recuperan las leyendas medievales francesas sobre el astuto y taimado zorro para los nuevos lectores con un dibujo de ambiente invernal minimalista fantástico.
- Hypericon de Manuele Fior. Manuele Fior cruza el descubrimiento de la tumba de Tutankhamen y una historia de erasmus y amor en Berlín a finales del siglo XX. Y a parte de hacerlo bonito, algo erótico, y con guiños arquitectónicos, todo tiene sentido aunque el destino sea algo incontrolable. Apunténselo para cuando salga traducido. Y atentos también a lo último de Zerocalcare y de Igort, que visitarán Barcelona próximamente con tebeos contundentes.
- La venganza de los bibliotecarios de Tom Gauld. Recopilatorio de sus tiras literarias, con escritores, bibliotecarios y lectores como fuente de su humor minimalista fino y agudo.
- El mundo sin fin de Jean-Marc Jancovici y Christophe Blain. Blain ilustra con soltura y mucho humor las tesis de Jancovici sobre el cambio climático, la crisis energética, y su polémico planteamiento de la energía nuclear para equilibrar el sistema. Imprescindible para pensar y leer con sentido crítico.
- Raowl 2. Piel de Asno, la princesa que apesta de Tebo. Otro que repite con el segundo volumen, que sigue las aventuras del violento Raowl en ese universo de fantasía grimdark y humor grueso para todos los públicos que ha creado Tebo. Ahora se encontrará con otra princesa que está a su altura y que desde luego no necesita ser salvada.
Como ven, muchos nombres repetidos en las listas de cada año, con temáticas similares. Tras tantos años los gustos son los gustos, y aún podríamos añadir otros habituales como el Siempre nos quedará Pamplona de Jason, La Mazmorra de Sfar, Trondheim, Walter, Andreas, Blanquet y otros tantos. Y también el tebeo alemán como el Vatermilch de Uli Oesterle y Les metamorfosis de la Selma 1. Vida gossa de Anne Becker y Martin Baltscheit.
#Americano (y resto del mundo)
- Túneles de Rutu Modan. El regreso de la línea clara de aires clásicos de Rutu Modan con una comedia de enredos llena de personajes estrafalarios y de cargas de profundidad sobre la sociedad israelí. Con un ritmo muy de película, como si los Coen adaptasen a Berlanga.
- Grip de Lale Westvind. Totalmente hipnótico este tebeo de Westvind, un relato sin palabras de empoderamiento y conjunción de la naturaleza que une el primitivismo cósmico con la idealización de las mujeres soviéticas.
- Laberintos de Charles Burns. Charles Burns vuelve a hacer un tebeo de Charles Burns, con esa alienación social de la adolescencia, ese gusto por la cultura popular y esa lectura crítica de la sociedad. Aquí también añade toques de nostalgia y de autobiografía. Pero Burns es siempre bello.
- Olot de Dr. Alderete. Desde bien lejos el argentino Dr. Alderete nos muestra lo extraño que tenemos al lado de casa y lo hace con un diseño apabullante en un tebeo que te sumerge gráficamente en los misterios de la ciudad volcánica.
- Escucha, hermosa Márcia de Marcello Quintanilha. Una historia de amor materno y orgullo de barrio en las favelas de Río de Janeiro con la que Quintanilha lo vuelve a romper con su ritmo cinematográfico y un uso del color inverso y tropical que le dan un tono que amplifica el giro al thriller que construye. Autor brasileño afincado en Barcelona que publica en Francia y gana Angoulême, la globalización.
Y poco más en esta sección. Si seguimos sin superhéroes, seguro hay tebeos indies americanos que ven en otras listas y que por aquí no hemos leído. C’est la vie.
#Manga
- Cuentos de un pasado lejano. Konjaku Monogatori de Shigeru Mizuki. Solo por leer la historia de una mujer embarazada por un nabo ya valdría la pena este tomo con las adaptaciones del Konjaku Monogatari de los siglos X-XII, lleno de pícaros y fantasía de la mano del siempre maravilloso Mizuki.
- Ashita no Joe de Asao Takamori y Tetsuya Chiba. Este boom del manga en el que surfeamos hace que al fin lleguen clásicos como este Ashita no Joe, un manga con un dibujo clásico y unos personajes super intensos en torno a darse guantazos unos a otros. Los primeros tomos es como leer una versión manga de un indomable a lo Paul Newman,
- Flores Rojas de Yoshiharu Tsuge. Que bestia del talento Yoshiharu Tsuge en estos pequeños relatos en los que saca una extraña ternura poética de la miseria de los más desfavorecidos y de la que solo puede huir a través de la naturaleza y el paisaje. Un manga Zen con mala leche indispensable.
- Haikyû de Haruichi Furudate. El spokon del momento, el voleibol se ha puesto de moda en mi casa, entre el manga, el anime. Y de momento he de decir que es un manga deportivo al uso que sabe ser original y fresco.
- Tokyo Revengers de Ken Wakui. El éxito entre la juventud, rompe listas, la historia de adolescentes delincuentes super intensos, modelitos a la última, muchas toñas como panes y lagrimones a doble página. Se lee en un suspiro y te engancha como nada.
Y en esta ola, muchos mangas que se quedan por leer, y es que ya tenemos trabajo con seguir muchos de los habituales ya fijos como Yotsuba de Kiyohiko Azuma, las nuevas de Naoki Urasawa, Asadora y Mujirushi, la sorpresa que esta siendo Heavenly Delusion de Masakazu Ishiguro (en la selección de Angoulême) o lo curioso de El incidente Darwin de Shun Umezawa. Lo trepidante que esta siendo el final de Golden Kamuy de Satoru Noda. Siguen entretenidas a su ritmo Under Ninja de Kengo Hanazawa y Atelier of Witch Hat de Kamome Shirahama. El manga underground y más zen de La cantina de medianoche de Yaro Abe o la Nieve roja de Susumu Katsumata. La historia del manga en Losers de Kouji Yoshimoto. Y otros clásicos más populares como Dr. Slump de Akira Toriyama (en català, no pot ser d'altra forma) y de Capitán Tsubasa de Yôichi Takahashi. Será por mangas.
Y hasta aquí la tradicional selección de lecturas del año. Como de costumbre una selección personal lejos de ser un canon. Ya saben las listas describen más al que las hace que a los que salen. Que hay buenos tebeos que se quedan por leer, pues ya los leeremos, o no. Don’t believe the hype, y cada vez más asumir que no hace falta llegar a todo, porque es imposible. Y que es mejor no hacerlo.
25 diciembre 2022
Vuelta al país de Elkano
24 diciembre 2022
El 23 y sus seguras sorpresas
24 noviembre 2022
Fora de joc a Montserrat
23 noviembre 2022
Bicicletas de carreras
22 noviembre 2022
Planes para conquistar Berlín
10 octubre 2022
Bravo
30 septiembre 2022
Impact of Akira
The Impact of Akira: A manga (R)Evolution de Remi Lopez. Un libro que analiza Akira, tanto el mango como la película, poniéndolo en contexto con la sociedad japonesa del momento de su aparición y sus cuestiones culturales y luego analizando la obra paso a paso. Interesante tener todas esas ideas con referencias juntas, aunque sin sorpresas, Akira es una obra que tenemos muy interiorizada, así que en cosas coincidimos y hay cosas que quizás Lopez se deje por comentar o lo haga más brevemente. Pero es un buen y necesario análisis de una obra que cambio tantas cosas y provoco la invasión de la cultura nipona en occidente. Un manga que sigue siendo insuperable y que no envejece.
30 agosto 2022
Verano lúdico
A que hemos jugado este verano. Vamos con una rista de juegos para todas las edades.
- Walkie Talkie. El mini juego de los Llama Dice, corto y frenético para jugar con los peques en grupo. En multiidioma el caso se multiplica.
- Ten. Un push your luck con diseño minimalista que lo hace moderno, un toque de subasta y gestión de recursos que lo hacen bastante entretenido.
- Toma 6! Un clásico con una regla tan sencilla como ordenar números en filas y que con grupos un poco grandes da para muchas risas. Más si juegas con peques y sus tácticas de agentes del caos.
- No, gracias. Otro clásico de sencillez envidiable. A penas 30 cartas que vas escalando o pasando. La interacción tan sencilla lo hace muy divertido.
- Hidden Leaders. Diseño muy bonito para una gestión de cartas con un poco de roles ocultos, aunque la suerte con la mano es lo que más pesa. Entretenido.
- Orchard. Un solitario que es una maravilla, hay que superponer cartas y poner frutas. Producción además cuidada para que hasta el tacto de las cartas sea agradable para jugarlo.
- Saboteur. Otro clásico sencillo de generar caminos con cartas con mucho rol oculto. Perfecto para entretener a un grupo grande de peques. Ni muy peques o lo del rol oculto funciona de formas inesperadas.
- Fort. Un creador de mazos con interacción en el intercambio de cartas y un poco de asimetría que con la familia a funcionado a las mil maravillas. Y además tiene el diseño de Ferrin que nos tiene flipados desde Root.
- The Red Cathedral. Unas cuantas partidas a este juego ya un poco más suerte, gestión de recursos con ese círculo de dados y mayorías construyendo la catedral rusa. Juego muy equilibrado y con ganas de ver la expansión.
- Dungeon Bazar. La curiosidad del verano, un viejo diseño familiar de Luciani, Tascini y Cecchetto. Escuela italiana con subastas, carreras y asimetría. Entretenido pero algo enrevesado de reglas para lo que es el objetivo del juego.
- Carcassonne. Un clásico que nunca falla. La paz que transmite el ir construyendo ese paisaje de losetas mientras compites por ciudades y caminos.
- Red7. Siete números, siete colores y siete reglas que hacen un juego ingenioso en el que hay que ganar la mano o estás fuera. Quizás la partida entera se hace un poco larga.
- Village Green. Otto pequeño juego de cartas bonito en mesa, algo multisolitario pero con un puzzle de lo más entretenido. Bien.
- Misión Marte. A ver quién es más rápido a crear el patrón de figuras en las cartas según los dados. Diseño minimal y piques rápidos.
- Virus. Ideal como regalo souvenir para peques que se introducen en los juegos. En España ya está casi en todas las casas.
- Monza. Si hay que jugar con los muy peques esta carrera de dados de colores siempre me ha parecido uno de los más ingeniosos.
- Patchwork. Otro clásico a dos, patrones con poliminós y carrera por puntuar.
- Escoba. Nunca hay que abandonar a los tradicionales y la baraja española, que me sigue fascinando con su diseño tan funcional como moderno. Y su gran versatilidad para juegos.
29 agosto 2022
I miei giorni alla libreria Morisaki
27 agosto 2022
Tormentoni 2022
Vamos con los tormentoni más destacados de este año 2022 en Italia. Un año en el que no hay ningún destacado ni ninguna sorpresa. Un año en los que el star system de los tormentoni se ha mantenido con sus temas.
Fedez ha atacado junto a Tananai y Mara Sattei con La Dolce vita, estribillo pegajoso pero la canción es un poco sosa, pero quedará en el repertorio seguro.
Boomdabash y Annalisa lo han probado con Tropicana, en la que recuerdan a la Macarena, pero les ha salido quizás más sosa que otros años.
Elodie regresa exhuberante con una letra que se pega como la arena de las playas, aunque luego lo del no encaje mucho.tribale
Noemi y Carl Brave hacen Hula Hoop, y me gustó más la del año pasado. Esta tiene ese gusto melódico italiano de verano melancólico.
Elettra Lamborghini y Lola Indigo con Rocco Hunt demuestran que el verano italiano puede ser mucho más sexual y caribeño, chumchumchum, en mi bocca sento gusto caramello...
Pinguini Tattici Nucleari y su Giovani Wannabe, menos bailongos, más de viaje en coche, casi casi más postvacacional que de playa.
Más melancolía veraniega, la de Tommaso Paradiso al que le Piove in discoteca, porque es abierta en la playa o por pura mala suerte. Tanta nostalgia que el videoclip tiene ambientación ochentera, como no.
Pero volviendo al rollo reggeaton de malotas ahí está Anna y su Gasolina, nada que ver con el ya clásico. Esta es de verdad. Habla de Barcelona.
Fred De Palma se pasa con el Extasi y se va de fiesta de malotes, como de costumbre. Y trompetitas latinas.
Pero a malote nadie gana a Irama, y su pampampampampam, que no son pistolas, son culos a ritmo de reggeaton, claro.
Otro que va de mover culos, aunque sea adaptando verbos extranjeros, ahí va Rhove shakerando. Shakerando. Shakerando.
Y hay muchas más. Pero quizás mi favorita de este año se la Litoranea de Elisa e Matilda De Angelis, que no es muy apreciada, porque hay una actriz que ahora canta. Pero también juegan la carta de la nostalgia. El verano y la carretera.
Y hasta aquí el repaso de lo más sonado del verano italiano. Seguiremos investigando otros años. Y buscando esos canales de la música que no inunda las radios de los apeninos.
26 agosto 2022
Storia dell'Europa in 24 pinte
25 agosto 2022
Storia sociale della bicicletta
Storia sociale della bicicletta de Stefano Pivato. Un pequeño libro que sigue la historia de la introducción de la bicicleta en Italia, que no deja de ser una historia de los cambios sociales desde finales del XIX hasta los años 80 del siglo pasado. Es decir desde la unificación de Italia hasta el fin del boom económico tras la segunda guerra mundial. Un país que sufrió grandes cambios y que se pueden seguir y entender mejor siguiendo la historia de las bicicletas y su impacto en la sociedad, su uso por parte de la iglesia, de las mujeres, de la burguesía primero y de las clases populares después. Al fin es la historia de una nueva tecnología y su influencia en los cambios de un país. Un pequeño libro que llamó mi curiosidad y que es historia pura, un tercio del libro son notas que muestra la labor de documentación del autor.
06 agosto 2022
El historiador en el estadio
23 julio 2022
Toni o cómo conseguir las Ronaldo Flash
Se acerca la navidad y Toni tiene claro que es lo que quiere de regalo; se ha enamorado de las nuevas zapatillas del futbolista del momento. El problema es que este año su madre ha decidido que los regalos de navidad se dediquen a causas nobles. Toni no está muy convencido con el tema pero parece claro que si quiere esas zapatillas tendrá que comprarlas él mismo. Así que el plan para esa semana va a ser ganar dinero. Cada día es un capítulo con un plan distinto para ganar dinero; repartir folletos, tocar en la calle, pasear perros, vender en un mercadillo. Cualquier plan que se le ocurra a Toni, puede funcionar mejor o peor, pero seguro que van a hacer más interesante su vida, compartiendo momentos con sus amigos de siempre o conociendo nuevos amigos y gente interesante. Un montón de experiencias que pueden o no acercarle más a sus deseadas zapatillas.
Philip Waechter (Frankfurt am Main, Alemania, 1968) hace un tebeo costumbrista para jóvenes lectores donde consigue resaltar la vida común de una ciudad tipo alemana. El mensaje es siempre positivista y Toni es vital y muy buena persona. Lleno de aventuras sencillas pero que atrapan gracias a su humor amable y en las que cualquiera puede verse identificado. Con un tono y un dibujo que recuerda mucho al del Sempé del Pequeño Nicolás, con esas peculiares narices en todos los personajes, dibujados con esa línea sencilla, de caricatura minimalista pero llena de detalles y con uso del color que acompaña el tono amable de todo el cómic, a parte de la camiseta roja que caracteriza a Toni en todo el libro, cada capítulo utiliza unos fondos con tonos casi monocromos.
Waechter lleva publicando libros ilustrados desde 1995, algunos también han aparecido en castellano, como Yo, Muy famoso o Días de hijo y es fundador del atelier Labor junto a otros ilustradores de su ciudad natal. Es también hijo de Karl (F.K.) Waechter, dibujante y uno de los fundadores de la revista satírica Titanic, muy conocida en Alemania. Toni o cómo conseguir las Ronaldo Flash es su primer cómic largo del que ya hay continuación en Alemania con las vacaciones de Toni en el mar y que esperemos no tarde en aparecer también traducido por estos lares.
22 julio 2022
Fox+Chick. Fiesta de Pijamas
Con este Fiesta de Pijamas ya son tres los libros protagonizados por el pollito Chick y el zorro Fox editados por Liana editorial. Un tebeo para primeros lectores que en cada volumen presenta tres historias, en esta ocasión una improvisada fiesta de pijamas de Chick en casa de Fox, el reencuentro, o no, del martillo favorito de Chick, y otra fiesta sorpresa. Tres historias en las que el siempre ingenioso y algo egoísta Chick se pone en algún brete, a él o a su amigo Fox, que con mucha ternura y paciencia siempre acompaña a Chick en sus aventuras. Un canto a la amistad donde Sergio Rauzzier (Milán, Italia 1966) juega con el clásico de la pareja cómica contrapuesta, que funciona con los pequeños desde los payasos de circo hasta los famosos Epi y Blas, para crear otra de esas entrañables parejas que son tan diferentes como divertidas pero que también transmiten valores a los que empiezan a leer tebeos.
Textos claros, pocas viñetas y con los elementos justos en ellas para no distraer al lector, con un dibujo que crea unos personajes propios de los que dan ganas de abrazar y un uso del color con aspecto de acuarelas sencillas, sin florituras pero que acompañan el tono amable de los libros, Ruzzier ha creado una serie que encanta a los primeros lectores y que ha recibido varios premios. Como de costumbre editado con cariño por parte de Liana tanto en castellano como en catalán.
21 julio 2022
El Tapiz de los Dragones de Té
Parece que llega un final de ciclo en la saga de los Dragones de Té de K. O’Neill (Nueva Zelanda). Las jóvenes Greta y Minette van a tener que tomar decisiones que afectan a su pasado y a su futuro. Pero no están solas para hacerlo, siguen rodeadas de adultos que comparten certezas pero también incertidumbres y de cuquísimos dragones de té que piden tanto cuidado como rezuman amor.
O’Neill ha creado una serie de fantasía de relax que le da vuelta y media a todos los tópicos del género y los aproxima a una lectura pacifista, ecologista, inclusiva y llena de empatía. Una fantasía zen que transmite paz y tranquilidad en su argumento; la vida no tiene por que ser un drama y una lucha continua. La gente se apoyan unos a otros, un encuentro en un mercado no tiene porque ser una batalla, puede ser el nacimiento de una nueva amistad. El regreso de un viejo rival no es otra lucha llena de venganza, puede ser un reencuentro lleno de nostalgia y de sabiduría de la experiencia. La fantasía épica queda hecha trizas ante el sentido común y la empatía de los personajes. O’Neill refleja el espíritu y las necesidades del siglo XXI dejando muy atrás una visión de la fantasía con dragones añeja y desfasada. Aquí todo transmite tranquilidad y reflexión, desde ese dibujo sin línea negra entre el cartoon y el manga más kawaii hasta una tableta de colores cálidos que crean unos paisajes en los que cualquiera querría quedarse a vivir. Y encima está lleno de adorables dragones que son las mascotas perfectas que todos querríamos.
Puede que El tapiz de los Dragones de Té cierre una trilogía, pero seguro que hay más historias y el mundo que ha creado O’Neill dará todavía mucho de sí, tanto en la ficción como en nuestro mundo. Ya hay varios juegos de mesa ambientados en este maravilloso universo de los dragones de té, y mantendremos la esperanza de que O’Neill regrese para contarnos nuevas historias con dragones adorables. Los fans lo necesitaremos.
20 julio 2022
Transparentes
Transparentes. Historias del exilio colombiano. Javier de Isusi. Astiberri 2020
Transparentes. Historias del exilio colombiano es un cómic editado por Astiberri junto a la Comisión de la Verdad de Colombia y la Universidad del País Vasco, es decir, todo un tebeo de encargo. Afortunadamente el panorama del cómic ha cambiado mucho los últimos años, para bien, y este tipo de tebeos institucionales no son lo que los antiguos prejuicios hacían prever. Para empezar, Javier de Isusi (Bilbao, 1972) es un autor reconocido, reciente ganador del Premio Nacional por su anterior trabajo La divina comedia de Oscar Wilde. Y el tema le viene como un anillo al dedo, conocedor de los parajes y la gente de sudamérica, que ya ha tocado en su obra.
Isusi es un contador de historias nato, y aquí lo vuelve a demostrar. Mostrando las historias de ocho personajes, tantos como las letras de Colombia, cada uno de ellos con su propio pasado y con diferentes experiencias en el exilio. Ocho casos que sirven para presentar las muchas vicisitudes que padece la gente que tuvo que forzosamente irse de Colombia. Ocho retratos ya de por sí interesantes y que muestran al lector la situación de ese exilio de un país que está intentado cerrar las cicatrices de un conflicto que parece que en 2016 inició su fin. Pero Isusi además logra entrelazar los ocho relatos para crear toda una historia que atrapa al lector, un hilo que cose los relatos creando un todo.
Un libro cuidado, con ese estilo de dibujo suelto que tiene Isusi, con tonos aguados para el color, que cambian entre personajes y ayudan a encuadrar las sensaciones sobre cada una de sus historias. Un libro lleno de esperanza por la resolución de uno de los conflictos más complicados de los últimos tiempos. Ciertamente los tebeos de encargo con esta calidad son de agradecer y refuerzan el poder que tienen los cómics para informar y transmitir vivencias de una forma mucho más empática que los fríos datos.
19 julio 2022
Un fantasma
Un fantasma. Arnau Sanz. Astiberri 2021
El mundo ha sido devastado por un extraño virus. Son pocos los supervivientes y parece que la única estrategia es desalojar totalmente las zonas afectadas. O eso parece. Un fantasma sigue el relato de una de las últimas supervivientes de una de las zonas afectadas. Y también la del responsable de limpiar esa zona. Una historia en apariencia de supervivencia que pronto vira para presentar nuevos dilemas.
Arnau Sanz (Barcelona, 1984) sitúa en un escenario de ciencia ficción su primer trabajo para Astiberri. Un entorno post-apocalíptico, que ya es un clásico del género, mezclado con un sistema totalitario en la línea de 1984 de George Orwell. Pero más que ser el tema en si se usa como tropo, un escenario que el lector ya conoce y permite poner directamente a los personajes en unas situaciones conocidas a priori. Y a partir de ahí jugar con los sentimientos y las reacciones de los protagonistas, que precisamente es lo que le interesa a Sanz, llevándolos a unos extremos que son reflejo de nuestra realidad para así plantear dudas sin respuesta, pero que llevan a la reflexión del lector. Cosa que consigue perfectamente usando unos giros que hacen replantearse la ética y las motivaciones de los diferentes personajes y que en un día a día de pandemia global real como el que vivimos toman un nuevo sentido.
Una obra compleja en la que además Sanz busca nuevos caminos gráficos, con un dibujo sin línea negra en el que usa formas geométricas que casi dan apariencia de collage al dibujo, recordando la obra de artistas como Delaunay o cómics de Alberto Breccia. Y con una paleta de colores secundarios poco habituales y que dan un toque todavía más extraño al futuro que presenta, resaltando un tono más pop en el que el simbolismo se impone al realismo.
18 julio 2022
Tiempos precarios
Tiempos precarios. Flavia Biondi. La Cúpula (2020)
Mia y Manuel son una pareja que convive con otros seis compañeros en un piso compartido. Rozando ya la treintena y tras muchos trabajos precarios encadenados, Mia ha llegado a un punto de inflexión en su vida. Cansada de una vida laboral que apenas sirve para subsistir y de tener una vida privada compartida, y sin saber muy bien cómo encarar su futuro, hasta su relación con Manuel parece estar en peligro.
Tiempos precarios de Flavia Biondi (Florencia, 1988) es una historia romántica, de crisis de pareja, de enredos sentimentales, de las de toda la vida. Pero viene cargada con las circunstancias que actualmente sufrimos como sociedad. Una crisis social que ha bloqueado a toda una generación para la que independizarse, encontrar un trabajo que permita crecer en lo personal, o formar familias, se ha convertido en una utopía. Un cambio social que no puede ser asumido y que necesita ser denunciado. Biondi lo hace contando cómo afecta esa situación en la vida corriente de los jóvenes de su generación, a través de historias que se fijan en los detalles cotidianos, pero sin hundirse en el drama. Una realidad social que también afecta a las historias de siempre. Y es que Tiempos precarios al fin y al cabo también nos habla de la necesidad de contar historias.
Y todo con un retrato de fondo de Bolonia, una ciudad preciosa que resalta en los lápices de Biondi. Lo hace con un dibujo de línea clara, precisa y en un monocolor poco habitual. Un azul que fija el tono de la historia y transmite un estado de ánimo, el de unos tiempos precarios en los que hay que buscar nuevas formas de afrontar la vida. Una obra de otra joven autora italiana que nos llega por estos lares, y que nos da idea de lo mucho que se cuece en el país transalpino en esto de los tebeos.
06 julio 2022
Crónica 40 Cómic Barcelona
Hay muchas formas de acercarse al salón. Incluso de no acercarse, ni con un palo. Un evento de este cariz no puede evitar polémicas y muchas discrepancias. No es sencillo gestionar un salón que pretende presentar todas las sensibilidades de los tebeos y acercarlas a cuanta más gente mejor. Pero el quid sería ese, que vaya mucho público y compre tebeos, y se amplíe la base lectora. Cuantos más lectores haya mejor para disminuir la precariedad del sector, que al fin y al cabo es el motivo final de cualquier polémica y problema.
Así que nos acercamos al salón de este año desde la perspectiva de una visita familiar como actividad lúdica. Aquí quizás este el primer handicap, entrar al evento para una familia que quiera pasar un rato por allí, una pareja con dos hijos ya se van a los 40€. A los que hay que añadir los gastos dentro, y teniendo en cuenta que no se puede salir y volver a entrar, o cuentas con presupuesto para comer o se opta por llevar bocadillos. Eso ya implica cierta planificación, y por tanto se está perdiendo parte del público que decide en último momento qué hacer.
Para una entrada de precio considerable vemos que es lo que ofertaba el salón este año. Empecemos por las exposiciones. Este año se notaba las dificultades económicas tras dos años de pandemia y evento digital. Muy modestas las exposiciones. Emotiva y con buenos ejemplos, pero muy sintética por no decir pequeña la dedicada al recientemente desaparecido Gallardo, al que en su honor han nombrado los premios al autor revelación. La del 40 aniversario era curiosa, muy institucional, pero con mucha información que afortunadamente este año se puede recuperar en formato digital en la web. Sería una pena que toda esa información se perdiese. Lo mismo pasa con muchas de las charlas que se producen en el salón, que debería quedar almacenadas. El viernes hemos visto charlas en las que casi (o sin casi) había más ponentes en la mesa que público. Pero con conversaciones interesantes que podrían ser grabadas y conservadas. También hubo dos conciertos, el viernes el de Tronco, con Conxita tras su polémica en el salón del 2017, ilustrado por Álvaro Ortiz y Roberta Vázquez. Entrañable y muy agradable, en un auditorio magnífico en el que apenas había 40 personas.
Otras exposiciones, la dedicada a Aroha Travé, autora revelación y única exposición de ganadores del año anterior, tras la polémica que ha dejado muchos autores en sus casas. Demostraba la potencia de la autora, pero la dificultad de hacer ese tipo de exposiciones atractivas cuando la producción del arte original es totalmente digital. Un tema complicado para el que parece no se ha encontrado todavía una solución atractiva.
Y la exposición dedicada a los juegos de rol y su relación con el cómic, a partir de creadores de cómic que también son jugadores y en algunos casos introducen ese tema en sus tebeos. Curiosa y limitada de nuevo por las cuestiones económicas. Las expos estaban muy lejos de aquellos excesos de antaño. Eso pesa, y habrá que buscar remedio en el futuro. No compensa ir al salón solo para ver las exposiciones.
Vamos al salón con los peques de casa. Ahora hay una sección dedicada a ellos, allí podemos hacer chapas dibujadas por nosotros, colorear dibujos, leer tebeos en una biblioteca. Y sin son muy peques un castillo hinchable. Se hacen talleres de dibujo y hay charlas de la Joso. Hay que planear un poco los horarios. Y quizás lo de pintar y dibujar, que sin duda es la base de los tebeos, sea una actividad bastante sobada para los peques. Pero ese espacio es necesario.
Los peques donde van a pedir ir, y donde vamos a pasar largos ratos, va a ser en la zona Nintendo, echando partidas a la última novedad de la Switch. Un espacio necesario para atraer al público más generalista y para tener un soporte económico para el salón. Tenía su lugar reservado en un lado del salón, y es uno de los más visitados por el público infantil. Es necesario que estén, pero habrá que buscar temas o modos de enlazarlo más al mundo de los tebeos.
Pero al salón se va principalmente a ver tebeos. Al mercadeo. Los stands este año estaban muy jerarquizados y cada cual buscando espacios temáticos bien delimitados. El merchandising directamente estaba en otro palacio, con lo que no sé si habrán estado muy contentos con la ubicación. En el palacio principal a la entrada se encontraban las editoriales más pequeñas, las de tamaño medio, seguidas de las librerías aún lado y al otro lado el espacio de fanzines y de artistas con venta directa. No es mala posición y la disposición parece lógica, aunque nunca es del gusto de todos.
En la parte posterior estaban las grandes editoriales, las multinacionales, y las grandes librerías, con unos stands cerrados que imitan las de los grandes de Angoulême, un espacio expositor de tienda cerrada y espacios para las firmas en los exteriores o en los entornos de los stands. Un tipo de stands que no acaban de gustarme y que acumulan más gente y a veces ya ni entras.
Lo más importante del salón, y al final lo que parece que todavía atrae a la gente a pagar la entrada es encontrar a los autores. El poder acercarse a ellos y llevarse un tebeo dedicado con algún dibujillo sigue siendo uno de los alicientes más importantes. Autores internacionales invitados por editoriales y el propio salón, que este año se veían a veces en sesiones de firmas a las que no iba mucha gente, otros que tenían largas colas. Quizás se han echado en falta los autores de la polémica del año pasado. Una ausencia notable dentro del sector. Pero también quizás poco notable para el público que va al salón y encuentra otros autores y otros tebeos. Posiblemente se haya notado más la ausencia de Jan, y sobre todo de Ibañez y sus infinitas colas buscando dedicatorias.
En la planta superior del palacio de stands estaba la zona de cosplay y de combates con espadas de espuma. Más actividades para otro sector de afición que también encuentra espacio en el salón. Actividades que se buscan para tener entretenida a la gente y moverla, como la sección de juegos de mesa y rol. Que a priori parece otro añadido un poco forzado, pero que tienen mucho más en común con los tebeos que otras de las actividades propuestas.
En el patio exterior y sin sombra había las mesas y los foodtrucks, con colas larguísimas a la hora de comer, ya solo conseguir algo para beber se convertía en otro periplo o otra cola más de las que se hacen en el salón. Así uno va pasando el día, entre cola y cola. Pero entre una cosa y otra se te pasa el día volando, con unos cuantos tebeos más. Muchos están firmados, y sin exagerar que para comprar cosas que puedes encontrar en tu tienda habitual al mismo o menor precio tampoco hace que exageres a la hora de cargar.
Como en todos estos eventos al final la parte social es lo que más importa. Ir y encontrarse con amigos, con colegas, conocer autores y editores. Ese es el quid. Esa es la parte que hay que potenciar. Y que en un evento más pequeño como el Graf parece más sencillo que en uno tan grande como el salón. Y en espacios hay que reconocer que es grande, las distancias a recorrer empiezan a ser considerables, y entre espacios y entre stands los pasillos son amplios. Uno no tiene sensación de agobio y aglomeración en ningún momento, mejor teniendo en cuenta que seguimos bajo la sombra del covid. Mucho espacio que parece hace que la gente esté más dispersada y no de la sensación que se alcancen los más de cien mil visitantes que tradicionalmente anuncia la organización. No da la sensación de esa cantidad de público, pero la gente de los stands se veía satisfecha con el nivel de ventas que hacían.
Un evento que intenta aunar todas las sensibilidades del sector, que se nota que intenta seguir el cambio iniciado con la nueva dirección antes de la pandemia, para volver a poner a los autores en el centro y buscar que nadie de un sector tan precario no esté representado. Pero que tiene muchos problemas que no se lo van a poner fácil, la pandemia no ha ayudado a ello, ni tampoco los errores que generan polémicas que no ayudan. El Cómic Barcelona ahora mismo es el hermano pequeño del salón del Manga, mucho más pequeño. Y aún siendo más pequeño tiene que contentar a muchas más sensibilidades y protagonistas. Muchas formas de entender los tebeos. Pero sobre todo, tiene que ser capaz de volver a atraer a un mayor público generalista y que todos salgan con un tebeo bajo el brazo. Solo ampliando la base lectora se pueden dar pasos para reducir la precariedad estructural del sector.
Y bueno, los premios. La verdad sea dicha, es que a la familia que visita el salón, lo de los premios poco le importan.
01 julio 2022
Reseñas en las naves (11)
Las reseñas en 13 millones de naves del primer semestre de 2022.
- Jekyll & Hyde. Tyto Alba. Bang, 2022.
- GRAF 2022.
- Uncle Bill. Bang 2017.
- Con las manos desnudas. Leïla Slimani y Clément Oubrerie. Liana Editorial 2022.
- Vatermilch. Libro 1 Las peripecias de Rufus Himmelstoss. Uli Oesterle. Nuevo Nueve 2022.
- Atom Agency 2. Pequeña Escarabajo. Yann y Schwartz. Nuevo Nueve 2022.
- Gamish. Edward Ross. Reservoir Books 2022.
- La estirpe fracasada. Elisa Riera. Astiberri 2022.
- Martín y los monstruos perdidos. Marc Brocal. Mamut (Bang) 2022.
- Seguir dibujando. Coco. Bang 2022.
- Bárbara la bárbara. José Oliveros Segura y Manuel Díaz Bejarano. Unrated Comics 2020-2022.
- Las metamorfosis de Selma 1. Vida perra. Martin Baltscheit y Anne Becker. Liana Editorial 2022
Y otro año que repetimos y hemos colaborado en el anuario de la Jotdown y la ACDCómic, como de costumbre coordinado impecablemente por Iván Galiano. Un buen listado de muchos tebeos de todo tipo para disfrutar con sus lecturas. Por mi parte aparecen las reseñas de:
- El lobo en calzoncillos y el Cascaavellanas. Wilfrid Lupano, Mayana Itoïz y Paul Cauuet. Astronave 2021.
- Revolución. 1 Libertad. Florent Grouazel y Younn Locard. Planeta Cómic 2021
Y las mini reseñas de Don Talarico. El bosque de las brujas de Jan en Amaníaco, Prdro y Maili de Álvaro Ortiz en ¡Caramba!, Hoops de Genie Espinosa en Sapristi y Nick Carter & André Bretón. Una pesquisa surrealista de David B. en Impedimenta.
Y en la web de la Jot Down Cómics ya se puede leer on-line la reseña de Imbatible 1. Justicia y verduras de Pascal Jousselin en Editorial Base.



































