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12 julio 2011

Comida de Copenhague

No solo de líquidos vive el hombre, así que también hay que comer cosicas ricas. Y esta son algunas de las que nos dieron en Copenhague.

Una de las mejores cosas que vimos, las pastas, enespecial este rollo de canela.

Pero tenían de muchos más tipos.

Y hay que decir que el rollo de canela estaba de muerte. Tanto que nos dedicamos a repetir cuando tuvimos ocasión.

Esta pasta con sesamo y crema tampoco estaba nada mal.

En Visit Carlsberg también daban comida, los daneses son muy de bocadillos o platos con pan, pero abundantes, como este vegetal.

O este bocata de rostbeef que no se podía cerrar.

O un entrante a base de salmón, estando en el norte de Europa, no ppodía fallar. Estaba rico.

O otro de esos panes abiertos, este con mozzarella y tomate, en esto ya no tienen tanta mano.

Una cosa que se repetía en restaurantes y pubs era la hamburguesa, y no estaban nada mal. Con pan casero, salsas y tal.


Otra variante de hamburguesa, esta con más beicon.

Otra cosa típica, los smørrebrød, o bocadillos de pan abierto con pescado normalmente y vegetales, se encuentran paradas y locales rápidos donde pedirlos y hacer un bocado rápido.

Encontrar un café un domingo por la mañana no es cosa baladí, pero luego te pintan un corazón en él.

Otro de los indispensables de Copenhague, un hotdog, es algo típico de la ciudad, se ven paraditas en muchos sitios, y venden desde la salchicha suelta, sin pan ni nada, hasta el completo con salsitas, cebolla,pepino, el de la foto esta tomado en el Andersen Bakery Hot Dog Kiosk, y esta considerado el mejor de la ciudad, no solo en las guías, sino por los locales, salchichas de cerdo orgánicas (o bio) y salsas de calidad. Desde luego esta rico de narices, otra cosa es el precio que estes dispuesto a pagar por un Frankfurt, pero quién dijo que fuese una ciudad barata.

Si no eres de carne, los bocatas vegetarianos también tienen buena pinta.

Y para acabar un buen trozo de cordero, bien bañado en salsas, y con la base de patatas y zanahorias, el punto especial eran las bayas verdes dulcitas que le acompañaban, y estaba bien hecho, pero esa presentación es nórdica o no lo es?

Y esto es más o menos lo que comes con un low budget, no tuvimos tiempo de ir al Noma, vimos la puerta, pero no teníamos reserva, ni temporal ni pecuniaria para ponernos a ver que había, ahora dicen que uno de los chefs tiene inventados como 90 tipos de cosas para poner encima de un pan rollo smørrebrød, que debe ser como decir que Ferrà Adrià hace tortilla de patatas con chips.

En resumen, en Copenhague también se puede comer bien. Y siempre puedes encontrar un restaurante italiano donde hablar italiano y te pongan unas pizzas más que decentes, y hacer como los daneses locales, que nos acompañaron y nos lo recomendaron. Europe is Europe. Y si también se empiezan a ver bares con las tapas. Hay que exportarse más, con calidad, menos toros en banderas, y más tapas a lo Adrià.

10 julio 2011

De cervezas por Copenhaguen

Pero todavía nos queda tema de Copenhague, que la cosa es que no todo es Carlsberg y Tuborg, hay mucha cultura cervecera en la ciudad, la cosa está más que interesante, y aquí van los sitios donde vimos que el tema se movía. No son todos los que podrían ser, si que son algunos de los que salen en esta lista, que fue la mar de útil. Que la cerveza es algo a tener en cuenta si se visita la ciudad se puede ver hasta en la sección que tiene en la web oficial de turismo, o en las listas que se pueden encontrar por ahí, como la de Ratebeer. Pero vamos con los que si pudimos visitar.



El primero de ellos el Lord Nelson Bar, en una callecita del centro, un pequeño local en un semisotano. Pequeño pero muy acogedor y con una buena selección de cervezas y sidras de tirador, todas de micros. Para lo pequeño que es el local tienen una carta con catorce cervezas de tirador, nada mal, y nada malas tampoco. Además es un local donde parece la gente de Copenhague gusta ir, no es solo para turistas, y se nota en el ambiente y a la hora de servir.




The Bishops Arms, es un local de abertura reciente, forma parte de una cadena de pubs suecos, pero la decoración esta muy bien, y el ambiente, aunque ya había más turistas, también entraban habituales cerveceros. Y buena selección de cervezas, muchos grifos con cervezas locales y de importación, barriles americanos, y neveras con botellas.



Brewpub København, un restaurante con microbrewery, el local curioso tiene un patio interesante y luego se baja a una zona que mitad es pub, donde se pueden tomar las cervezas y comer algo, y otra parte es ya más restaurante. Tienen una buena cantidad de cervezas, según nos explicaron tienen más de 80 recetas que van rotando, normalmente como pco hay 5 o 6 de barril, diferentes para ir probando. También tienen cervezas de otros sitios en botella, como cervezas Islandesas, como la que me dio a probar un danés que estaba allí probando cervezas con un amigo, cuando le pregunte por mirar la etiqueta de la botella, amablemente me dio a probarla en el vaso.



Otro sitio que no podíamos dejar de visitar era el bar de Mikkeller, los que gustan de las cervezas seguro le suena esta marca de cervezas, por la cantidad de variedades que hace, por lo extremas que son a veces sus recetas, y por que muchas veces se tratan de colaboraciones con otras breweries. De hecho de los dos fundadores ya solo queda uno, que es como un nómada, no existe una casa que haga sus cervezas, sino que se dedica a viajar y hacer sus recetas en distintas breweries de todo el mundo. Y vaya si hace maravillas. Pues bien, en este pequeño local que se llena de gente, hay un ambiente cervecero espectacular, gente que viene adrede, y no solo disfruta de las veinte cervezas de barril que van rotando, de hecho mientras estuvimos allí dos de los barriles especiales de la casa se acabaron y fueron sustituidos por otra cerveza. Pero además tienen una carta de cervezas impresionante, con cervezas extremas, extrañas, raras y desde luego, nada de Carlsberg.

Y el ambiente pues curioso, estaba lleno, pero en poco rato nos hicimos sitio en la barra e incluso pillamos taburetes, y allí pues probando algunas de las cosas de la casa, y gente que se acerca y te pregunta al oír el español de donde eres, y si dices de Barcelona, ya lo tienes, que si un tipo que trabaja para Gamo y que te pregunta si cazas. O sino le preguntas a otro que te enseñe la botella de lo que bebe por que es algo curioso, y ya tienes una entrada para charlar, y al final de da a probar esta cerveza y hablando de cervezas y de que ver en la ciudad te acaba invitando a probar la cerveza de la botella de la foto, una cerveza de más de 200€ la botella, un barley wine que venden en chupitos y que nos dio a probar así por la cara. Lo que nos dejo la sensación de que los Daneses en general son muy simpáticos, no solo por este ejemplo, que además era para ver al tipo, muy divertido, pero en general no son de mal trato, por daneses o por cerveceros.

Otra muestra de que el local es especial, y les va la cultura cervecera a saco es que tienen no una sino dos botellas de la cerveza End of History de Brewdog, la locura de 55% de los escoceses, de la que hicieron muy pocas botellas insertadas en ardillas disecadas. Y si la quieres aquí la tienen en la carta, eso si, unos 2000€ la botella. Casi nada. Pero en el otro extremo he de decir que la de la casa, que estaba rica de verdad y otras de barril el precio no era para nada abusivo, más teniendo en cuenta los precios de cervezas mucho más normales en cualquier lugar de la ciudad. Un buebn sitio donde pasar un rato el viernes por la noche.



Otro día nos fuimos a la Nørrebro Bryghus, otra micro de la ciudad, esta con un bonito local donde en la parte inferior se puede ver la maquinaria y disfrutar de las cervezas, y si se quiere comprarlas en botellas, que se encuentran en más tiendas por la ciudad. O ir a comer en la parte de arriba que lo tienen acondicionado como restaurante. Nosotros optamos por la opción cata, y probar un buen set de las cervezas que tenían de barril, que no eran pocas, y en general nada malas. Bonito diseño de etiquetaje y de local por cierto, y varios premios a sus cervezas.


Otro bar recomendado por los locales, el Ølbaren, o sea bar cerveza, y eso es lo que es, un pequeño local, con muchos tiradores de cervezas especiales de aquí y de allí, noruegas, americanas. Un curioso local, donde de nuevo al ver que eres un turista y vas allí preguntan de donde, suena Barcelona, y el camarero te explica su reciente visita a la ciudad con un crucero cervecero que celebraba el aniversario de un bar romano, y el cliente te cuenta sus aventuras por León y te pregunta por los toros en Barcelona.


El Ørsted Ølbar es otro local chulo, buena selección de cervezas en barril desde la hecha por una micro para ellos hasta cerveza de barril de nueva zelanda, no esta nada mal. Con sofás cómodos y terracita, también tenían tele donde seguir el partido de la sub21 ganando la final a Suiza, y de nuevo alguien que se acerca a españoles, viendo la final eh, buen juego, pero yo como soy de origen albanés voy con Suiza porque un jugador es medio albano... Ah pues muy bien, pero al final el que juega mejor gana. Y al perder te viene a felicitar. Fútbol y cerveza y el mundo se comunicaría mucho mejor.


El Bo-Bi Bar, no es un lugal especialmente cervecero, pero si que es un lugar auténtico, fue el primer bar americano de la ciudad, y todavía mantiene ese ambiente de luz roja, pequeñito, lleno de daneses leyendo sus periódicos, tomando su Tuborg y charlando mientras fuma. Y fuma también la camarera, que pone la música desde un netbook, charla con los habituales y les saludo por el nombre. Un bar con los servicios originales, y que solo tiene una pequeña pica para lavar los vasos, un sitio tranquilo donde tomar cerveza danesa que no tiene por que ser de Carlsberg, pero tampoco va a ser nada extremo o extraño.



El Vesterbro Brhygus ya es más comercial, o más turístico, estando al lado del ayuntamiento y del Tivoli no podía ser de otra forma. Aún así tienen un equipo bien majo donde hacen su propia cerveza, también lager, que aquí la lager es el estilo nacional, y las micros tienen el equipo para fermentar a baja temperatura, el montaje que me mostró el camarero, porque cuando entramos estábamos solos, era espectacular, ya lo pillase por aquí. Ahora las cervezas son más flojitas, más gusto común pero bien. El local grande, por las noches seguro se pone a tope.


Acercándonos al Tivoli, justo tocando a la entrada esta el Bryggeriet Apollo, otro restaurante con su propia cerveza. No hacen muchas, pero si tenían de tres tipos, una de ellas variando de mes en mes. No estaban mal, pero no sería el sitio más barato.



Y dentro del Tivoli, otro restaurante, no muy barato pero que también tiene dos lagers propias, el Færgekroen Bryghus, es decir no es barato pero no est mal la comida, y tienen su propia cerveza artesanal, que no estaba mala. Quizás sea esa la diferencia con el Tibidabo y otros parques de atracciones para atraer al público, puedes ser caro, pero ofrece calidad a cambio, y para mi un parque de atracciones con un local que hace su propia cerveza es un plus, desde luego. Así que al menos el entrar a pasear por el parque de atracciones tuvo su recompensa.

Y hay bastantes más sitios donde tomar y comprar cervezas en la ciudad, en resumen que entre estos locales ya dan bastante envidia comparado con lo poquito que todavía hay por aquí. Pero bueno con ganas de haber tenido más tiempo para visitar la ciudad y sus cervezas. Tampoco nos vamos a quejar de lo que hay por aquí.

09 julio 2011

Copenhague: día 4

El cuarto y último día en Copenhague era para tomárselo con más calma, levantarse, vsitar museos, y poca cosa más. Así que domingo por la mañana a pasear por las calles con casas de colores a buscar donde tomar una pasta y un café, Tarea que no iba a ser fácil, no son de madrugar en domingo, y cuando empiezan a abrir los locales son para servir el típico brunch noreuropeo, que dicen empieza a llegar a Barcelona. Pero si no quieres un desayuno fuerte y estarse horas sentado, o un buffet gigante, solo un café, la cosa ya no es trivial de encontrar.

Al final solucionamos lo del café y la pasta. Y fuimos a acabar de ver el Nationalmuseet, que todavía quedaban muchas cosas por ver, como las muestras de arte románico, todo lo medieval, y todo lo que viene después, hasta una expo que recorre los cambios en Dinamarca desde el siglo XVIII al XXI, el plástico, los cambios en los obreros, un buen montaje.

Y luego están las salas con etnografía variada, de todos los continentes, con mucha cosa de los esquimales y las gentes de Groenlandia, como no podía ser de otra forma, como las botas de la foto. Pero también cosas japonesas y chinas, muestras de arte africano. Y luego incluso tienen unas salas abiertas donde se muestra la acumulación de cosas, a lo bestia. Pero muy interesante el museo en general.

Luego a la Ny Carlsberg Glypteteket, que el domingo por la mañana la entrada es gratis y hay que aprovechar. Este museo es otra de las contribuciones de los Jacobsen a la ciudad, de hecho el hijo lo construyó y lo rellenó de sobretodo escultura, a la que Carl era muy aficionado.

Y Glyptoteket es básicamente una colección de esculturas, que era lo que le molaba al señor Carls, y así se hizo una colección privada. Mucha escultura, contemporánea Danesa y Francesa o Clásica, Etrusca, Romana, toda la que quieras.

Y de neuvo la esvástica de Ny Carlsberg presente en un museo no deja de chocar. Mira que han cambiado y renovado cosas, pero ahí el símbolo del fundador y que puso la pasta y la colección.

Una escultura de época romana clásica, me hizo gracia por la proporción de la cabeza, grande granda, parerece uno de esos muñequitos japoneses.

Otra cosa curiosa que tenían era las replicas de esculturas pero pintadas con lo que se supone eran los colores originales, porque muchas veces pensamos en una antigüedad de piedra y mármol, y muchas veces las cosas eran de colores, decorados cromáticos espectaculares, como las iglesias románicas.

En general el museo bien, sobretodo si te gusta la escultura, por ejemplo tienen una sección de Rodin bastante amplia, con obras únicas que Carls directamente comisionó al artista del que era amigo y mecenas. Pero si no eres mucho de esculturas como yo se hace pesado. Entonces más vale ir a la sección de pintura impresionista francesa, donde hay algún Monet, Gauguin o Van Gogh incluso que valen mucho la pena.

Luego pasamos al Dansk Design Center, ya que el diseño nórdico y el danes tienen fama a nivel internacional y para ver algo moderno no era mala opción. Pero la muestra no cuesta la entrada. Hay dos muestras temporales de esas de diseño moderno una defendiendo el diseño para solucionar temas sociales, y la otra para plantearse el reciclaje y una nueva cultura de la basura, de la que hay que tener en cuenta los daneses son de los mayores productores por cápita.

En el sótano tienen una muestra de varios objetos de diseño danés, como piezas de lego, y bastantes sillas, con nombre y apellidos como la de la foto, de la que obviamente no me quede con el nombre. Pero al final la cosita se queda en poco. Y siendo el único museo de pago pues ya sabe mal que sea el más flojito. Una lástima.

Luego a pasear un poco por las calles de camino a la última visita de turista de libro. Hay bastantes paradas de estas, en las que venden almendras garrapiñadas, a un precio bastante alto, pero ya es el país lo que tiene, barato no es.Para nada. Lo gracioso del tema es que están anunciadas como garrapiñadas, así con la ñ y todo. Y en algunas paradas de helados también estaban anunciados los churros, como los de aquí, solo que allí parecían usarlos como topping de los helados. Un churro para untar helado, puf, hay que ser muy danés.

Otra de las imágenes de Copenhague son estos kioscos, algunos de los cuales todavía funcionan como bares.

Y el útlimo destino como turistas de libro era entrar en el Tivoli, el parque de atracciones es uno de los más antiguos de Europa, y esta justo en el centro, entre el ayuntamiento y la estación central, y por tanto uno de los más visitados, y parece que un destino turístico inevitable, como la sirenita y beberse una Carlsberg. Así que nos adentramos en el parque tras pagar una no barata entrada, sin derecho a atracciones, que sino era mucho más caro, y no teníamos el cuerpo para dar vuelta por los aires, nuestro destino era otro.
Así que paseamos por el parque, y en un escenario había una Dj pinchando música clásica, iba mezclando temas y tal enlazándolos como en una sesión dance, pero con temas clásicos, no lo había visto nunca, y la gente, pues tumbadita en unas hamacas que había allí e incluso tapaditas con las mantitas.

Y bueno tenían la montaña rusa de rigor, una cosa en forma de avión que daba demasiadas vueltas, los auto de choques, todo en un parque con tiendecitas y tal, me recordó al Tibidabo, para que se hagan una idea, o lo que podría ser el Tibidabo bien aprovechado si no estuviese allá arriba en una montaña donde llegar es la leche, y hay que ir adrede, sino que estuviese ahí entre el paseo de Gracia y plaza Catalunya por poner.

Y hasta aquí las vistas turísticas de la ciudad. El tiempo más o menos acompaño, era el inicio del verano y no nos quitamos la chaqueta al pasear, y a parte de las lluvias del primer día tuvimos suerte con el tiempo. Sobretodo si pensamos en la que ha caído el último fin de semana, que ha inundado toda la ciudad, parado trenes y cerrado museos, y ha causado varios daños. Suerte hemos tenido.